El centro histórico de Irapuato alberga “30 años de Rufino Tamayo”, una instalación urbana que lleva al espacio público uno de los motivos más reconocibles del artista oaxaqueño: las sandías, a partir de un trabajo colectivo entre artistas.
La muestra está conformada por 32 esculturas de gran formato en forma de rebanadas de sandía, intervenidas con pintura y cerámica, distribuidas en distintos puntos de la ciudad, como la Plaza del Artista, el Jardín Principal, la Plaza Santiaguito, el Ágora del Hospitalito, el Andador Berriozábal y la Fuente Florentina, integrándose a la vida cotidiana de quienes transitan estos espacios.
Esta iniciativa, coordinada por la curadora y promotora de arte Nancy Mayagoitia, ha itinerado algunos años, desde su origen en Oaxaca de Juárez Mérida, Guadalajara y Ciudad de México, integrando a artistas que fueron discípulos, admiradores y colaboradores del maestro oaxaqueño.en 2021 como un homenaje colectivo a Rufino Tamayo. A partir de ahí, el proyecto es en una ruta escultórica que ha recorrido ciudades como

Entre los participantes se encuentran creadores vinculados a la escena contemporánea nacional, con nombres como Ana Santos, María Rosa Astorga, Abelardo López, Daniel Barraza, Ivonne Kenedy, Emiliano López, Josefa García, Hugo Vélez, Alberto Aragón Reyes y Fernando Andriacci, entre otros, quienes aportan enfoques distintos desde la pintura, la cerámica y la experimentación material.
En Irapuato, la dispersión en siete sedes transforma la experiencia en una ruta activa dentro del espacio urbano, donde la escala, el color y la repetición construyen un diálogo directo con la ciudad y su dinámica cotidiana.