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El “Vuelo que aúlla” fue la pieza principal de esta celebración.
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 25 de mayo de 2026.- El programa de la Coordinación Nacional de Desarrollo Cultural Infantil (CNDCI) Alas y Raíces cumplió 30 años, por lo que el Palacio de Bellas Artes abrió sus puertas para celebrar con una jornada dedicada a bebés, niñas, niños y adolescentes, con talleres de artes plásticas, cartonería, máscaras y actividades creativas, así como narraciones orales acompañadas de música, con relatos inspirados en tradiciones y mitologías de pueblos originarios, y presentaciones escénicas. El festejo se prolongó al Museo de la Estampa, donde también se realizaron diversos talleres para las infancias.
En punto de las 10 de la mañana, las niñas y niños —acompañados en su mayoría por sus padres— comenzaron en el área de murales del segundo piso del Palacio de Bellas Artes un recorrido por distintos talleres y actividades lúdicas. Dividido en dos alas, se buscó realizar talleres paralelos dependiendo de la edad de los niños: mientras en un lado se escuchaban narraciones o cuentacuentos, en el otro se realizaban talleres de pintura o cartonería.
La soprano Lilian dedicó un taller para niños menores de 5 años, al cual se sumaron padres y hermanos que se dejaron llevar por la música interpretada entre los murales de Diego Rivera y José Clemente Orozco.
En la parte baja, junto al restaurante, se creó una sala lúdica con laberintos y cuentos donde los más pequeños se divirtieron y gozaron durante el festejo de Alas y Raíces.
En la sala principal del Palacio se llevó a cabo una pequeña ceremonia donde estuvieron presentes la secretaria de Cultura del Gobierno Federal, Claudia Stella Curiel de Icaza, así como la coordinadora nacional de Desarrollo Cultural Infantil Alas y Raíces, Guillermina Pérez Suárez, quienes tomaron la palabra para agradecer a los colaboradores, artistas, elenco y funcionarios por estas tres décadas, y dieron paso a la presentación de El vuelo que aúlla, obra creada especialmente para los 30 años de Alas y Raíces. La puesta en escena reunió teatro, música, movimiento y humor para hablar sobre imaginación, comunidad y la construcción de vínculos desde el juego y la creación colectiva.
El vuelo que aúlla
Estreno: pieza escénica de clown, danza y música en vivo.
Una colaboración de Aziz Gual, Erika Torres, Alejandro Preisser y Daniela Arroio.
Con Aziz Gual y alumnas del Centro Estatal de Bellas Artes de Yucatán.
Música original: Alejandro Preisser.
Coordinación general: Daniela Arroio.
Coreógrafa en residencia del Centro Estatal de Bellas Artes de Yucatán: Erika Torres.
Aziz nació con alas que eran raíces. Con ellas aprendió a elevarse, a habitar el aire. Pero un día, sin aviso, las pierde. Y en su caída, lo invade el vacío: ya no hay altura, ya no hay dirección, solo un silencio espeso donde antes vibraba el vuelo. En otro camino, un grupo de niñas —cuerpo de parvada, pulso de cardumen— sabias sin saberlo, guerreras en tránsito, encuentran unas alas desprendidas. Las miran, las tocan, las interrogan: ¿Qué significa volar? ¿Dónde nace el impulso de elevarse?
Y para finalizar, en la explanada, entre lluvias y con gran expectativa, cerró este aniversario con la apuesta ARCA, de la compañía Idiotas Teatro: un recorrido de teatro de calle para toda la familia, acompañado de música en vivo, que además hizo partícipe a gran parte del público reunido.

