Periodistas Unidos. Ciudad de México. 06 de mayo de 2026.- Hay un momento exacto en que la adolescencia se cierra para dar paso a algo todavía sin nombre. Bajo esta premisa se presenta «El fin de las primeras veces», la ópera prima del director Rafael Ruiz Espejo, quien entrega un retrato íntimo, cándido y frontal sobre el despertar a la libertad. La película sigue a Eduardo, un joven de 18 años que viaja solo a Guadalajara para presentar su examen de admisión universitaria. Lejos de la vigilancia materna y las restricciones del entorno familiar, el protagonista se sumerge en la vida nocturna de la ciudad, enfrentando por primera vez el deseo, los excesos y la soledad en un umbral donde dejará de ser quien era para siempre.
Rafael Ruiz Espejo, cuya trayectoria ya cuenta con una nominación al Ariel en 2022 por su cortometraje «Invierno», consolida en este largometraje una voz autoral profundamente ligada a la diversidad sexual y de género. A diferencia de otras propuestas contemporáneas, Ruiz Espejo apuesta por una narrativa radical en su honestidad, despojada de didactismos o de la búsqueda de aprobación por parte de audiencias heteronormativas. Es, en esencia, una película queer hecha desde adentro y para su comunidad, que utiliza la atmósfera de Guadalajara como un personaje más que atestigua los tropiezos y descubrimientos de su protagonista.
La cinta, con una duración de 76 minutos, cuenta con un elenco encabezado por Jaime Bernache y Pabel Castañeda, cuya interpretación sostiene la tensión entre la inocencia y el riesgo. En la producción destacan nombres como Luna Marán y Kyzza Terrazas, quienes han respaldado este proyecto que evita el melodrama convencional para centrarse en la franqueza de lo sensorial. La fotografía de Bruno Herrera y la edición de Nancy Cruz capturan la esencia de esa «primera vez» en la que no se deben explicaciones a nadie, transformando un viaje personal en una experiencia cinematográfica universal sobre la pérdida de la inocencia.
Con este estreno, Ruiz Espejo cierra un ciclo de exploración iniciado con sus cortometrajes estacionales (Primavera, Verano, Invierno y Charco) para posicionarse como uno de los directores más prometedores del cine independiente mexicano. «El fin de las primeras veces» no solo es un relato sobre la madurez, sino una declaración de principios sobre cómo contar historias de diversidad sexual con dignidad y realismo. La película inicia ahora su recorrido por festivales y salas nacionales, invitando al público a reencontrarse con ese instante definitivo en el que la vida adulta comienza a latir con fuerza propia.
