Periodistas Unidos

El Museo del Templo Mayor reúne los hallazgos del juego de pelota en Tenochtitlan

El juego de pelota en Tenochtitlan, una muestra que reúne por primera vez los principales descubrimientos sobre el Teotlachco, la cancha principal de la antigua capital mexica.Periodistas Unidos, 9 de julio de 2026.- El Museo del Templo Mayor presenta la exposición temporal

La exposición permite entender el lugar que tuvo el juego de pelota en la vida política, social y ritual de Tenochtitlan. No era sólo una práctica deportiva: también era un espacio de reunión, convivencia y representación pública, donde participaban gobernantes, nobles, jugadores profesionales y espectadores.

La muestra reúne más de un centenar de piezas y conjuntos arqueológicos y etnográficos. Buena parte de los materiales proviene de exploraciones realizadas durante más de un siglo en la zona del Teotlachco, ubicado bajo la calle de Guatemala, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Uno de los ejes de la exposición es la historia de cómo se fue encontrando esta antigua cancha. Las primeras tareas fueron realizadas por Leopoldo Batres a inicios del siglo XX. Entre 1967 y 1968, durante la construcción de la Línea 2 del Metro, el arqueólogo Jordi Gussinyer localizó el centro del espacio. Años después, durante los trabajos de recimentación de la Catedral Metropolitana, se encontró otra sección. En 2014, durante la supervisión de obras en Guatemala 16, el Programa de Arqueología Urbana del INAH identificó la esquina norte de la cancha y parte de sus escalinatas.

La curaduría está a cargo de Eduardo Matos Moctezuma, Raúl Barrera Rodríguez y Lorena Vázquez Vallín, investigadores que han dado seguimiento a este espacio desde distintas etapas del Programa de Arqueología Urbana del INAH.

Entre las piezas reunidas destacan pelotas de piedra, ofrendas halladas en la zona del antiguo juego de pelota y materiales vinculados con los rituales que se realizaban en ese lugar. Uno de los descubrimientos más relevantes es un conjunto de cervicales humanas encontrado en 2014 junto a las escalinatas del costado norte de la cancha, una evidencia del fuerte vínculo entre esta práctica, la guerra, el sacrificio y la vida religiosa mexica durante el Posclásico Tardío.

La exposición también incluye dos pelotas de hule procedentes del sitio olmeca El Manatí, en Veracruz, consideradas las más antiguas del mundo, con una antigüedad de 3,700 años. Para mostrarlas al público, el INAH diseñó cápsulas especiales que ayudan a conservarlas en condiciones estables de temperatura y humedad.

Además del caso de Tenochtitlan, la muestra presenta una comparación con el juego de pelota en Tula y revisa cómo esta práctica continuó desde la época virreinal hasta la actualidad. Para ello, incorpora testimonios históricos y objetos etnográficos del Museo Nacional de Antropología, como guantes de cuero y metal, un bastón de pino y pelotas de madera provenientes de Michoacán y la zona tarahumara de Chihuahua.

El juego de pelota en Tenochtitlan permanecerá abierta en el Museo del Templo Mayor hasta septiembre de 2026.

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