Periodistas Unidos. Ciudad de México. 30 de octubre de 2026.- El actor y cineasta mexicano Gael García Bernal presentó este viernes en España su tercer largometraje como director, titulado Hombre al agua, durante la jornada de clausura de la 71ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci). La producción, estrenada mundialmente en el Festival Internacional de Cine de Venecia, combina la comedia con el análisis político, rindiendo un homenaje al presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, e interpelando los efectos del modelo económico contemporáneo.
Durante la conferencia posterior a la proyección de la cinta, el realizador originario de Guadalajara explicó que la historia abre un espacio de reflexión sobre la identidad comunitaria latinoamericana, nutrida por sus experiencias personales junto a familias exiliadas de diversos países de la región. Asimismo, el filme incorpora un ejercicio de metaficción grabado en blanco y negro enfocado en la trayectoria sindical de Lula da Silva, concebido durante el periodo de encarcelamiento del líder brasileño antes de su retorno a la presidencia.
García Bernal, quien además de dirigir asume el papel protagónico al interpretar a un migrante cubano en México, defendió el género de la comedia como una herramienta idónea para abordar problemáticas complejas, tales como los procesos de separación afectiva, las masculinidades en crisis y las dinámicas de manipulación electoral. El cineasta destacó la cercanía cultural entre Cuba y México, calificando la cotidianidad de la isla como un ejercicio de resistencia coordinado con el resto del continente.
En la narrativa de la película se integran también señalamientos críticos hacia la influencia de las plataformas digitales y los esquemas del capitalismo global sobre la vida pública y la comunicación personal. García Bernal advirtió sobre el uso de las redes sociales como instrumentos de diseño de imagen orientados a fines político-electorales, ejemplificado a través de uno de los personajes de la historia, un empresario que incursiona en la contienda por el poder público.
El director de Déficit (2007) y Chicuarotes (2019) contrastó las condiciones actuales de la industria cinematográfica con las etapas históricas de mayor producción nacional, señalando cómo las transformaciones económicas de las últimas décadas impactaron el volumen de rodajes en el país. El artista reafirmó su compromiso con la búsqueda de espacios de libertad creativa tanto en la dirección cinematográfica como en la interpretación teatral.
La participación de Hombre al agua en la Seminci consolida la presencia del cine mexicano en los circuitos de exhibición europeos de fin de año. La cinta alista su ruta de distribución comercial en salas de América Latina tras su paso por los certámenes de Venecia y Valladolid.

