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La Sala Nezahualcóyotl reabre con acústica intacta: 153 millones y 180 días de obra en la UNAM

Foto: Alejandro Meléndez

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 24 de septiembre de 2026.- La Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, en Ciudad Universitaria, reabre este fin de semana después de 180 días de obra continua. La UNAM concluye la segunda etapa de una rehabilitación integral de 153 millones de pesos que tocó infraestructura, camerinos, sanitarios, vestíbulos e iluminación escénica, y que —según las autoridades— no alteró la acústica de la nave principal, concebida hace medio siglo como una de las cajas de concierto más exigentes de América Latina.

El recinto, inaugurado el 30 de diciembre de 1976, recibe más de 400 mil visitantes al año y opera hoy con una carga que sus proyectistas no imaginaron: fue pensado para una orquesta —la Filarmónica de la UNAM (OFUNAM)— y en la práctica conviven tres agrupaciones, incluida la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata y, por temporadas, la Sinfónica de Minería. Esa densidad de uso, dijo el arquitecto Fernando Tepichín Jasso, director de Proyectos de la Dirección General de Obras y Conservación (DGOC), volvió crítica la planeación: la programación artística se cierra con un año de anticipación.

El conjunto tiene 4 mil 560 metros cuadrados. La intervención de esta etapa suma mil 250 metros cuadrados —cerca de 30 por ciento— y se concentró en zonas de servicio y acompañamiento. “La sala es de los espacios mejor conservados y con una justicia que es importante conservar”, subrayó Tepichín.

@periodistasunidos#SalaNezahualcoyotl #UNAM #CulturaUNAM ♬ Processing Evidence – Empire Scores La Sala Nezahualcóyotl ya está lista. 🎹✨ Tras 180 días de obra y 153 millones de pesos, la UNAM rehabilitó camerinos, ensayos, sanitarios e iluminación… y dejó intacta la acústica que hace de este recinto una de las mejores cajas de concierto de América Latina. Pensada para una orquesta, hoy conviven tres. Recibe más de 400 mil visitantes al año. Este sábado 26 reabre con la OFUNAM, el estreno de Fanfarria volcánica de Gabriela Ortiz y Mischa Maisky. La “caja de música” de CU vuelve a sonar. 🏛️🎶 Video: Alejandro Meléndez

El dinero y las responsabilidades

Guadalupe Mateos, tesorera del Patronato Universitario, situó el proyecto en dos mandatos de la Secretaría Administrativa: administrar los recursos financieros que sostienen las funciones sustantivas —docencia, investigación y difusión de la cultura— y preservar, mantener y, en su caso, rehabilitar los inmuebles de carácter histórico de la institución.

El financiamiento, de 153 millones de pesos, fue aprobado por la Junta de Patronos como parte de la función sustantiva de difusión cultural. Las dos primeras etapas concentran ya entre 70 y 75 por ciento del presupuesto; el resto se ejercerá hasta 2027. El Patronato, dijo Mateos, seguirá “apoyando la dotación de los recursos que fueron aprobados”.

El ingeniero José Gonzalo Guerrero Zepeda, director general de Obras y Conservación, insistió en que el trabajo no se reduce a un contrato. “Esta última parte no hay manera de sustituirla simplemente con un pago económico”, afirmó. Atribuyó el impulso al rector y reconoció a la Coordinación de Difusión Cultural —titular, Rosa Beltrán—, a la Dirección General de Música, a Graciela Zúñiga y a colaboradores como Mario Alberto Ugalde, director de Conservación, y el propio Tepichín.

Guerrero, que se presentó como universitario de origen modesto y dijo haber escuchado música clásica por primera vez en la UNAM, describió la sala con una fórmula que recorrió la mesa: “una gran caja de música cobijada por un edificio extraordinario”.

Qué se hizo detrás del escenario

Los trabajos arrancaron a finales de 2024. La primera ventana útil fue la sala de ensayos del sótano: 195 metros cuadrados. Ahí se renovaron redes hidrosanitarias, eléctricas y de telecomunicaciones, y se diseñó una ambientación acústica para aproximar reverberancia y absorción a las de la sala principal. El propósito era dejar de depender de un solo espacio de ensayo cuando hay tres orquestas en operación.

La segunda etapa —la que ahora se entrega— duró 180 días. Incluyó:

Tepichín advirtió que, al retirar acabados de 1982, aparecieron problemas no previstos que hubo que resolver sobre la marcha. El proyecto pasó por el Comité de Análisis de las Intervenciones y por el Comité de Catalogación Artística, que autorizó la intervención en los dos cuerpos del conjunto.

Fuentes universitarias precisan, además, la renovación de 800 butacas de planta baja, la restauración de 50 puertas de acceso y la habilitación de 34 espacios para personas con discapacidad, en un aforo de más de 2 mil 300 localidades. En algunos reportes se habla de 200 trabajadores en 28 frentes y de más de 8 mil 500 metros cuadrados intervenidos si se suman muros, plafones y el edificio de orquestas.

Preservar el brutalismo y la afinación original

La sala nació del diálogo entre el arquitecto Arcadio Artis, el acústico Christopher Jaffe —ambos fallecidos— y el impulso musical de Eduardo Mata. El volumen exterior es un ejemplo del brutalismo universitario que Orso Núñez destacó en el conjunto del Pedregal: “edificaciones que nacen de la piedra”, en palabras de Guerrero.

La intervención contó con la asesoría de Eduardo Sahar, que trabajó de cerca con Jaffe. El criterio, insistieron los responsables, no fue “mejorar” la nave principal sino no tocarla: cualquier cambio visible debía conservar la noción original. “Hasta los platos que están encima del escenario contribuyen a la afinación y la acústica”, se ha subrayado en la explicación técnica.

Guerrero lo resumió así: para donde se voltee hay algo que se hizo, “sea para preservarlo o sea para mejorarlo”, pero sin romper la caja.

Lo que sigue: el edificio de orquestas, hasta 2027

La tercera etapa ya empezó y se extiende hasta septiembre de 2027. El edificio de orquestas —mil 435 metros cuadrados en cuatro niveles— concentrará el acervo de partituras, hoy disperso, en el sótano; sumará un nivel para oficinas de operación, tras una revisión estructural; acondicionará vestidores y camerinos como pequeñas salas de ensayo; e incorporará un elevador nuevo.

Esos trabajos, adelantaron las autoridades, se harán sin volver a cerrar la sala al público.

El director general de Música, José Julio Díaz Infante, fue citado por Guerrero como pieza de la planeación: parte de la obra se ejecutó con la sala aún en función. Los músicos ensayaban abajo mientras arriba seguía el concierto.

Reapertura

El público regresa el sábado 26 de septiembre, a las 20:00 horas, y el domingo 27, a mediodía. La OFUNAM, dirigida por Sylvain Gasançon, estrenará Fanfarria volcánica, de Gabriela Ortiz, e interpretará un programa que incluye al violonchelista Mischa Maisky. El fin de semana abre también el Festival CulturaUNAM y coincide con los 90 años de la OFUNAM y el umbral de los 50 años de la propia sala.

La historia, dijo Guerrero, continúa. La Nezahualcóyotl vuelve a sonar; el edificio de orquestas todavía está en obra.

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