Periodistas Unidos. Ciudad de México. 21 de abril de 2026.- Tras una exitosa trayectoria internacional que incluye el Oso de Plata en la Berlinale y el premio a Mejor Largometraje Iberoamericano en el FICG, la cinta O Último Azul se estrenará en las salas de cine mexicanas el próximo 7 de mayo distribuida por Pimienta Films. Bajo la dirección del brasileño Gabriel Mascaro (Boi Neon), la película presenta una historia de ciencia ficción politizada que explora la vejez como un acto de resistencia frente a un gobierno opresor que, bajo la máscara de una «ayuda oficial», busca controlar la libertad de los ciudadanos de la tercera edad.
La trama nos sitúa en una ciudad industrializada donde Tereza (Denise Weinberg), una mujer de 77 años, recibe el mandato gubernamental de mudarse a una colonia de viviendas obligatorias para ancianos. Negándose a aceptar que el sistema decida el destino de sus últimos años, Tereza desobedece la ley y se embarca en una travesía hacia la profundidad del Amazonas. Este viaje de autodescubrimiento la lleva a conectar con personajes exóticos y a redescubrir su propia autonomía, desafiando la lógica de productividad que margina a quienes ya no generan bienes comercializables para el sistema.
Para la protagonista Denise Weinberg, interpretar a Tereza representó una oportunidad para visibilizar el edadismo y el menosprecio social hacia los mayores. «Tereza simboliza la fuerza de una anciana que redefine su vida persiguiendo sus deseos con curiosidad y firmeza», comparte la actriz, quien pasó dos meses filmando en la selva. La película es, en esencia, una oda a la sabiduría y la experiencia de un sector de la población que a menudo es considerado una carga por una sociedad obsesionada con la utilidad económica y la juventud.
El director Gabriel Mascaro define este proyecto como una historia de «coming of old age», donde el cuerpo envejecido se convierte en un territorio de utopía y libertad. La narrativa utiliza los códigos de la distopía para hacer una crítica mordaz a las políticas que despojan de dignidad a los seres humanos al final de sus vidas. O Último Azul propone que el cierre del ciclo vital puede ser, en realidad, el inicio de una nueva existencia más auténtica, libre de las imposiciones burocráticas y las reglas de un Estado controlador.
Esta coproducción entre Brasil, México, Países Bajos y Chile se perfila como uno de los estrenos más relevantes de la temporada por la urgencia de sus temas. Al abordar la resistencia civil y los derechos humanos desde la perspectiva de una mujer mayor, Mascaro logra una obra conmovedora y visualmente impactante. Con su llegada a las salas nacionales, el público mexicano podrá ser parte de esta reflexión necesaria sobre qué significa vivir bajo nuestras propias reglas, sin importar la edad.

