Por Gustavo Borges
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 06 de julio de 2026.- Javier Aguirre cerró hace unas horas su ciclo como seleccionador del fútbol mexicano con tres fracasos en tres mundiales, pero esta vez hizo un gran trabajo en la mente de sus jugadores, que ahora pueden competir de tú a tú contra los mejores, un gran capital para su sucesor, Rafael Márquez.
Después de errar en su intento de alcanzar los cuartos de final en Japón-Corea 2002 y en Sudáfrica 2010, Aguirre entró como emergente en el verano del 2024 y, más que trabajar la estrategia, se concentró en fortalecer la mente de sus futbolistas y en aceptar en su equipo solo a quienes tuvieran bajo ego y estuvieran orgullosos de vestirse de verde.
«Antes algunos preguntaban cuánto les iban a pagar y a veces venían a regañadientes; ahora todos quieren estar en la selección; es algo que podría presumir», dijo ‘el Vasco’ varias veces este año.
Con el seleccionador, México enderezó el camino; en el 2025 ganó la Liga de las Naciones de Concacaf y la Copa Oro, aunque en las dos Estados Unidos jugó sin sus grandes figuras. Este año el equipo creció y antes del Mundial 2026 hilvanó una cadena de seis triunfos y dos empates, éstos ante Portugal y Bélgica, dos del top 10.
Previo al Mundial, hubo buenos resultados, pero ante equipos alejados de los mejores, lo cual generó dudas, que México despejó en la Copa al aprovechar la ausencia en su grupo de rivales entre los primero 20 para sumar tres triunfos en tres partidos con seis goles a favor y ninguno en contra.
¿Fueron los mexicanos tan buenos como sus números?
Un observador riguroso recordaría que le ganaron 2-0 a Sudáfrica, pero no le anotaron al rival cuando tuvo nueve hombres; vencieron 1-0 a Corea por error del guardameta asiático y si bien golearon a República Checa por 3-0, en la primera media hora fueron dominados.
El mejor México se vio en dieciseisavos de final, un triunfo por 2-0 ante un Ecuador que venía de derrotar a Alemania y fue superado por el Tri en todas las líneas.
Ante Inglaterra, la defensa que iba perfecta, falló tres veces y por ahí se le escapó el Mundial. Aguirre no juega y, aunque se hizo cargo de la derrota, las dos fallas de los zagueros y la decisiva del guardameta Raúl Rangel al provocar el penalti que le dio el triunfo a los ingleses, estuvieron fuera del alcance del entrenador.
Aguirre fue contratado para por lo menos igualar la mejor actuación de México en 1970 y 1986, las otras dos veces que fue sede y entró entre los ocho mejores. Incumplió pero a diferencia de 2002, cuando cometió errores garrafales reconocidos por él mismo; y de 2010, cuando volvió a equivocarse, esta vez dejó luces encendidas.
‘El Vasco’ le entregará a su sustituto, el exjugador del Barcelona Rafael Márquez un grupo de jóvenes con todo para llegar maduros al próximo mundial, como el guardameta Rangel; los defensas César Montes, Mateo Chávez y Johan Vásquez; los centrocampistas Gilberto Mora, Erik Lira y Brian Gutiérrez y los delanteros Armando González y Santiago Giménez, por mencionar a algunos.
Entre los ausentes en el Mundial hay otros con mucho talento, pero sobre todo, México cuenta con chicos que el domingo se creyeron del nivel de Inglaterra y si no lo demostraron, fue por dos pelotas que quedaron fuera por pocos centímetros.
El reto será que Márquez logré salir adelante en un fútbol con directivos que dan prioridad a lo comercial. Es un equipo diseñado para hacer dinero, no para ganar, aunque a veces podría hacerlo.
México confirmó su lugar entre el noveno y el decimosexto lugar del mundo, pero esta vez, Aguirre sembró unas semillas que si son bien cuidadas, darán frutos jugosos en el 2030.
Otra vez ‘el Vasco’ fracasó, pero esta vez no tanto.

