Periodistas Unidos. Ciudad de México a 12 de julio de 2026.- El debate sobre el regreso a las oficinas dio un giro inesperado en el país. Más allá del ahorro en transporte o la comodidad de trabajar desde casa, el talento mexicano encontró en los modelos flexibles una herramienta de supervivencia y crecimiento profesional ante la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización.
De acuerdo con el estudio «La Experiencia Laboral 2026 en México»96% de los profesionales mexicanos considera que los nuevos esquemas de trabajo han fortalecido competencias clave para su desarrollo, tales como la autogestión, la autonomía, la comunicación efectiva y la capacidad de adaptación., elaborado de forma conjunta por WeWork y Michael Page, un contundente
Este hallazgo cobra especial relevancia en el marco del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud (15 de julio), una fecha establecida por la ONU para concientizar sobre la urgencia de preparar a las nuevas generaciones para un mercado laboral que ya no solo exige conocimientos técnicos, sino habilidades blandas altamente sofisticadas.
El impacto de la IA en las vacantes del futuro
Informe sobre el Futuro del Empleo del Foro Económico Mundial, las transiciones tecnológicas y ecológicas impactarán al 22% de los puestos de trabajo actuales hacia el año 2030.La transformación de los espacios de trabajo no es una moda, sino una respuesta a la metamorfosis del empleo global. Según datos del
Si bien este cambio destruirá unos 92 millones de empleos, también dará vida a 170 millones de nuevas oportunidades laborales, dejando un saldo neto positivo. Sin embargo, el verdadero reto está en las habilidades: el 40% de las competencias requeridas por las empresas cambiarán radicalmente debido a la IA y la automatización. De hecho, el 63% de los empleadores confiesa que la brecha de habilidades de su personal es el principal obstáculo para transformar sus empresas.
«Durante muchos años, el desarrollo profesional estuvo asociado principalmente a la capacitación formal. Hoy también ocurre en la experiencia cotidiana de trabajo», explica Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica. «Cuando las personas organizan su tiempo con autonomía, colaboran con equipos distribuidos y se adaptan a nuevos retos, los modelos laborales flexibles aceleran ese aprendizaje».

El esquema híbrido: la opción preferida
El estudio detalla que el 57% de los colaboradores en México prefiere abiertamente un esquema híbrido. Las razones principales son la reducción en los tiempos de traslado, un balance óptimo entre la vida personal y laboral, y un incremento percibido en su productividad diaria.
Para los reclutadores y directores de Recursos Humanos, la flexibilidad dejó de ser una «prestación de bienestar» para convertirse en una estrategia de desarrollo de talento. Trabajar a distancia o en entornos compartidos obliga de forma natural a los empleados a coordinar proyectos con mayor rigor, gestionar prioridades de forma independiente y refinar su comunicación remota.
«Las empresas que logren atraer y desarrollar al mejor talento serán aquellas que comprendan que las competencias del futuro también se construyen en la práctica diaria», concluye Hidalgo, enfatizando que una cultura basada en la confianza y espacios dinámicos serán las llaves para enfrentar los desafíos del mercado laboral en la próxima década.