El emprendimiento femenino y las microempresas sostienen la economía de Baja California ante la contracción económica

Por Redacción

Periodistas Unidos. Tijuana, BC., a 2 de julio de 2026.- El deseo de alcanzar la independencia laboral y financiera motiva a miles de mexicanos a planear un negocio propio; sin embargo, la falta de capital y la ausencia de historial crediticio permanecen como los principales obstáculos para acceder al financiamiento formal en el segmento popular. Ante este panorama, el emprendimiento femenino y las microempresas se han consolidado como los verdaderos motores de la economía en Baja California, transformándose en una alternativa crucial para el sustento familiar y el desarrollo comunitario.

90.8% del total estatal, aportando el 25.6% del personal ocupado y generando el 15.5% de los ingresos de la entidad.De acuerdo con el último Censo Económico del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la entidad registró más de 141 mil establecimientos comerciales, donde labora una fuerza laboral superior al millón de personas. Dentro de este universo, las microempresas —aquellas que emplean a 10 personas o menos— constituyen el

Asimismo, el censo reveló que la participación de las mujeres en las actividades económicas alcanzó un 42.8%, la cifra más alta registrada en la historia de estos indicadores en el estado.

Inclusión financiera frente al estancamiento regional

El fortalecimiento de los servicios financieros accesibles adquiere una relevancia crítica en el contexto macroeconómico actual de la región. Según los datos del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), la actividad económica de Baja California experimentó una contracción anual del 0.6%. Este descenso fue arrastrado principalmente por una severa caída del 18.2% en las actividades primarias —lo que ubicó al estado en el penúltimo lugar nacional en este rubro— y un retroceso del 1.5% en las secundarias. En contraste, las actividades terciarias lograron un avance marginal del 1.0%.

74% son mujeres emprendedoras.Para contrarrestar esta desaceleración, instituciones financieras enfocadas en el segmento popular, como Compartamos Banco, señalan la urgencia de proveer esquemas de financiamiento diseñados para quienes tradicionalmente enfrentan barreras de acceso al crédito por carecer de avales. Con 36 años de operación en el país, esta institución atiende actualmente a más de 3.5 millones de clientes a nivel nacional, de los cuales el

En la entidad, las principales áreas donde se concentran estos proyectos productivos sostenibles abarcan:

  • Venta de productos locales y artesanales.

  • Gastronomía y enología (elaboración de vino).

  • Turismo y ecoturismo.

  • Agricultura y productos orgánicos.

Reconocimiento y lealtad: el impacto del Crédito Grupal

Como parte de su estrategia para visibilizar el uso responsable del crédito y romper el mito de que el financiamiento representa un riesgo, la institución financiera impulsa anualmente los llamados #EncuentrosdeComités en los 32 estados de la República. Esta iniciativa reconoce de manera directa a los clientes que lideran los Créditos Grupales, destacando su capacidad de organización comunitaria y el fomento a la cultura del pago puntual. En Baja California, este modelo ha demostrado una alta fidelidad, registrándose casos de comités que han alcanzado hasta 70 ciclos de préstamos otorgados.

Durante estos encuentros no solo se celebra el liderazgo local, sino que se imparten talleres de educación financiera, administración de negocios y bienestar emocional. Adicionalmente, se promueve el acceso a un ecosistema integral que incluye seguros, cuentas de ahorro y créditos adicionales para la mejora de la vivienda o el crecimiento del negocio.

«Las historias detrás de cada tiendita, taller o puesto de comida comienzan con un sueño que se fortalece gracias al compromiso», apuntó la organización, enfatizando que el crédito responsable funciona como una herramienta de progreso familiar.

Resiliencia en el asfalto: empezar desde cero

El verdadero impacto de estos apoyos se refleja en trayectorias como la de Adela Gutiérrez, una comerciante de alimentos de 60 años radicada en Tijuana desde hace tres décadas. Tras lograr consolidar dos locales de tacos gracias a su sazón, se vio obligada a cerrarlos debido a problemas de inseguridad y extorsión en la zona.

Lejos de abandonar sus metas, la comerciante reinició sus actividades mediante un puesto ambulante y la oferta de servicios de banquetes para eventos. Su determinación no solo le permitió edificar un patrimonio y financiar la educación universitaria de sus hijos, sino que personifica la resiliencia del sector microempresarial en el estado, demostrando que la constancia y el acceso a las oportunidades correctas son capaces de reactivar la economía desde sus bases.