MSD Salud Animal alcanza donación histórica de 7 millones de vacunas antirrábicas e impulsa la meta de «Cero Muertes para 2030»

Por Redacción

Periodistas Unidos. Ciudad de México a 28 de septiembre de 2026.- La lucha contra una de las zoonosis más antiguas y letales de la humanidad cumple un hito decisivo. En 2026, el Programa Afya de MSD Salud Animal celebra 30 años de operación ininterrumpida, consolidándose como un pilar fundamental en la estrategia global para la erradicación de la rabia. Desde su fundación en 1996, esta iniciativa ha donado más de 7 millones de dosis de vacunas antirrábicas en las regiones con mayor vulnerabilidad del planeta, educando de forma paralela a más de 12 millones de personas sobre prevención y tenencia responsable.

El aniversario cobra especial trascendencia en la antesala del Día Mundial contra la Rabia (28 de septiembre), en un contexto donde el virus mantiene una amenaza activa para la salud pública internacional. Datos del último informe epidemiológico de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que la rabia provoca aproximadamente 59,000 decesos humanos anuales a nivel global, de los cuales hasta el 99% son causados por la mordedura de perros infectados. Aunque la letalidad de la enfermedad alcanza casi el 100% una vez presentados los síntomas sintomáticos, se trata de un padecimiento totalmente prevenible mediante la inmunización oportuna de los reservorios animales.

El panorama regional: La lección epidemiológica de América Latina

A nivel continental, los registros del sistema de vigilancia de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) revelan que entre 2025 y febrero de 2026 se contabilizaron 20 fallecimientos humanos por rabia en las Américas (11 de origen canino y 9 por interacción con fauna silvestre). Estas cifras constatan que la interrupción de las campañas de vacunación o la distensión de la vigilancia epidemiológica conllevan el riesgo inmediato de reemergencia viral.

En este marco, México destaca como referente científico y metodológico internacional. En 2019, el país se convirtió en la primera nación del mundo en recibir la validación oficial de la OMS/OPS por eliminar la rabia humana transmitida por perro como problema de salud pública. Este logro, fruto de más de tres décadas de vacunaciones masivas e inversión en red diagnóstica, convive hoy con el desafío de la circulación del virus en especies silvestres (como murciélagos hematófagos y zorrillos). La autoridad sanitaria reitera por ello la obligación de mantener esquemas de vacunación al día en perros y gatos domésticos a través de la consulta médica veterinaria periódica.

Estrategia «Zero by 30» y alianzas de alto impacto

La labor del Programa Afya se alinea con los objetivos de Zero by 30 (Cero para el 30), el plan estratégico global diseñado conjuntamente por la OMS, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la Alianza Mundial para el Control de la Rabia (GARC). Dicho proyecto colectivo fija la meta de erradicar por completo las muertes humanas transmitidas por perros para el año 2030.

Para operativizar las entregas y la logística de inmunización en zonas de difícil acceso, MSD Salud Animal mantiene alianzas estratégicas con organizaciones especializadas en medicina veterinaria y conservación, entre las que destacan Mission Rabies, Rabies Free Africa y Worldwide Veterinary Service (WVS).

«En MSD Salud Animal creemos que la eliminación de la rabia es posible cuando la ciencia, la prevención y la colaboración se mantienen de manera sostenida. México es un ejemplo de lo que se puede alcanzar cuando estos esfuerzos se coordinan durante décadas, y programas como Afya nos permiten contribuir a que esta experiencia pueda replicarse en otras regiones del mundo», afirmó Fabiano Hideto Ikejiri, Director General de MSD Salud Animal en México.

A través de la articulación entre el sector privado, entidades gubernamentales, la academia y los médicos veterinarios, el programa busca replicar el éxito mexicano en otras latitudes de África, Asia y América Latina, demostrando que la erradicación definitiva depende de la continuidad en las políticas de salud preventiva.