Aumenta la participación económica y social de la población de más de 60 años en el turismo nacional
Por Redacción
Periodistas Unidos. Ciudad de México a 23 de diciembre de 2025.- El sector del turismo comunitario en México registra una participación de más de 25,000 personas mayores de 60 años que operan como anfitriones a través de la plataforma Airbnb. Este grupo poblacional mantiene una calificación de 4.86 sobre 5, cifra que se sitúa por encima del promedio nacional de 4.80.
De acuerdo con los registros de la plataforma, el 25% de estos anfitriones posee la categoría de Superanfitrión. En cuanto a la distribución por género, las mujeres representan el 56% de los usuarios de este rango de edad que ofrecen estancias. Los datos indican que el 15% de los alojamientos seleccionados con frecuencia por los viajeros son gestionados por personas de este sector demográfico.
En la Ciudad de México, donde el 16.2% de la población tiene 60 años o más según el censo de 2020, este grupo enfrenta condiciones específicas: el 42% de los mayores de 65 años utiliza internet y el 31% se encuentra en situación de pobreza, de acuerdo con cifras de ENDUTIH y CONEVAL. En este contexto, la actividad en plataformas digitales de alojamiento se presenta como una vía para la obtención de ingresos y la integración a la economía digital.
Ángel Terral, director general de la empresa en México, señala que la incorporación de este sector a la tecnología genera oportunidades dentro de la economía turística. Como ejemplo de esta tendencia, se reporta el caso de Ana Lorena, residente en Guadalajara, quien inició la gestión de su vivienda para contribuir a la economía familiar y establecer contacto con visitantes mediante el ofrecimiento de servicios locales y orientación sobre la cultura regional.
Respecto al comportamiento como usuarios de servicios turísticos durante 2025, los viajeros de más de 60 años se concentraron en destinos nacionales como Ciudad de México, Guadalajara, Mérida, Monterrey y Cancún, además de Madrid en el ámbito internacional. Sus preferencias de consumo se orientan hacia la gastronomía, las artes, la historia y el contacto con el entorno natural.