Pronatura México define 5 decisiones clave para fortalecer la adaptación al cambio climático desde las comunidades

Por Redacción

Periodistas Unidos. Ciudad de México a 02 de septiembre de 2026.- Las comunidades indígenas y locales gestionan ecosistemas clave para mitigar la crisis climática mundial; sin embargo, reciben menos del 1% de los recursos internacionales destinados a la mitigación y adaptación, según cifras de Rainforest Foundation Norway. Ante esta brecha, la organización ambientalista Pronatura México sostiene que la verdadera efectividad de la política climática depende de integrar la gobernanza territorial y el conocimiento local en la toma de decisiones.

Pronatura México identifica cinco decisiones estratégicas para canalizar recursos, tecnología y capacidad de decisión hacia las regiones de mayor riesgo:Con base en 45 años de trabajo en la conservación de la biodiversidad,

  • Diseñar soluciones basadas en las dinámicas del territorio: Aunque los proyectos requieren respaldo científico, su viabilidad operativa exige respetar los ciclos naturales y saberes ancestrales. De acuerdo con la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), los pueblos indígenas gestionan al menos una cuarta parte de la superficie terrestre mundial, lo que vuelve indispensable su rol operativo.

  • Proteger el conocimiento que resguarda la biodiversidad: Las comunidades locales custodian cerca del 80% de la biodiversidad restante del planeta y el 35% de las áreas terrestres con menor intervención humana, según datos de Naciones Unidas e IPBES. La pérdida del control territorial pone en riesgo saberes críticos sobre manejo de semillas, agua, fauna y adaptación a sequías o inundaciones.

  • Garantizar la capacidad de decisión del relevo generacional: Integrar a las juventudes —que representan 1,800 millones de personas en el mundo— no solo como beneficiarias, sino como diseñadoras y ejecutoras de proyectos, permite combinar la innovación digital y científica con la experiencia heredada.

  • Reestructurar la ruta del financiamiento climático: Entre 2011 y 2020, el apoyo para la tenencia de la tierra y manejo forestal comunitario promedió 270 millones de dólares anuales, suma insuficiente ante la brecha de adaptación estimada por el PNUMA entre 187 mil y 359 mil millones de dólares anuales en países en desarrollo. Es urgente eliminar intermediarios y simplificar procesos administrativos.

  • Evaluar la inversión por su permanencia en el territorio: El éxito de la inversión climática no debe medirse únicamente por hectáreas intervenidas o presupuestos ejercidos, sino por la generación de capacidades locales, la recuperación sostenible del ecosistema y la autosuficiencia comunitaria a largo plazo.

A través de iniciativas transversales como Cuencas Verdes y Alianzas Climáticas, Pronatura México demuestra que el involucramiento comunitario incrementa la durabilidad de los proyectos. La consolidación de la política climática en el país requerirá mecanismos financieros robustos que aseguren que las soluciones permanezcan en el territorio más allá de los ciclos presupuestales.