Activistas denuncian golpes y trato degradante a Greta Thunberg durante intercepción de Gobal Sumud Flotilla

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 04 de octubre de 2025.- Activistas de la Global Sumud FlotillaGreta Thunberg sufrió golpes y un trato degradante durante la intercepción de los barcos humanitarios en aguas internacionales, en un incidente que ha desatado una ola de condenas globales y demandas de investigación independiente. Los testimonios, difundidos por la coalición organizadora y corroborados por videos filtrados, describen un abordaje violento que incluyó cañones de agua, gas lacrimógeno y forcejeos físicos, dejando a Thunberg –quien grabó un mensaje pre-intercepción exigiendo rendición de cuentas por «crímenes de guerra»– con moretones visibles y expuesta a humillaciones sistemáticas. Este reclamo surge en medio de la detención de más de 440 participantes, mientras Israel insiste en que todos los detenidos están «sanos y a salvo», y acelera deportaciones masivas. han elevado las denuncias contra las fuerzas israelíes, afirmando que la activista sueca

La intercepción ocurrió en la madrugada del 1 de octubre, a unas 70 millas náuticas (130 km) de la costa de Gaza, cuando comandos de la Armada israelí escalaron las 42 embarcaciones de la flotilla –compuesta por veleros y yates civiles con ayuda simbólica como medicinas y alimentos para Gaza, asfixiada por un bloqueo de 18 años. Thunberg, a bordo del Sirius, fue uno de los primeros en ser «extraída» por soldados armados, según un video oficial israelí que la muestra sentada en cubierta rodeada de uniformados enmascarados, recibiendo una botella de agua y un impermeable. Sin embargo, activistas como la eurodiputada francesa Rima Hassan y el activista tunecino Amine Snoussi, liberados en el primer vuelo a Estambul, relataron en rueda de prensa: «Greta fue empujada al suelo y golpeada en los brazos mientras intentaba proteger el equipo de comunicación. La obligaron a arrodillarse durante horas bajo la lluvia, negándole atención médica inicial».

La Global Sumud Flotilla, alianza de la Freedom Flotilla Coalition y redes pro-palestinas, emitió un comunicado detallando «agresiones calculadas»: drones lanzando granadas aturdidoras y «polvo irritante» sobre cubiertas, cañones de agua de alta presión que derribaron a tripulantes, y un «apagón comunicacional» que aisló a los barcos. «Esto no fue una intercepción; fue un asalto para silenciar a críticos del genocidio en Gaza«, declaró la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, calificándolo como «un ataque descarado contra activistas solidarios en misión humanitaria pacífica». Videos en vivo desde el Oxygono muestran soldados israelíes irrumpiendo con rifles apuntando a civiles sentados en círculo, mientras el Florida fue embestido deliberadamente, causando pánico entre los 443 detenidos de 44 países.

Thunberg, de 22 años y figura icónica del activismo climático, se unió a la flotilla desde Barcelona el 31 de agosto, junto a la exalcaldesa Ada Colau y el nieto de Nelson Mandela, Mandla. En un audio pre-grabado, advirtió: «Israel no está por encima del derecho internacional». Tras su detención, fue trasladada a la prisión de Saharonim en el desierto del Néguev –un centro criticado por Amnistía por condiciones «inhumanas» como celdas hacinadas y falta de ventilación–, donde rechazó la deportación «voluntaria» para no legitimar la acción. Su madre, Malena Ernman, exigió desde Estocolmo: «Mi hija merece justicia, no propaganda». El Ministerio de Exteriores sueco confirmó visitas consulares, reportando «moretones en extremidades» pero «estado estable», y urgió una pesquisa bajo el Convenio de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que prohíbe intercepciones en alta mar contra misiones humanitarias.

Israel defiende la operación como «medida de seguridad» en una «zona de combate activo», acusando a la flotilla de «provocación orquestada por Hamás» sin carga humanitaria real. El Ministerio de Exteriores publicó imágenes de Thunberg «sana y recibiendo atención», afirmando: «Instrucciones claras: sin violencia contra pasajeros». No obstante, el ministro italiano Antonio Tajani –con 23 nacionales detenidos– cuestionó esas directrices, demandando «verificación de abusos». La ONU y Reporteros Sin Fronteras, que reporta 20 periodistas arrestados, llaman a una investigación imparcial, evocando el asalto de 2010 a la Flotilla de la Libertad, donde murieron nueve turcos.

La denuncia ha inflamado protestas globales: en Roma, un paro general paralizó el país; en Bogotá, Colombia expulsó diplomáticos israelíes; y en Bruselas, miles marcharon con lemas como «Justicia para Greta y Gaza». Dos belgas en huelga de hambre en Saharonim citan el caso de Thunberg como motivación. Mientras deportaciones continúan –147 ya en Estambul y Roma–, los organizadores insisten: «Los golpes a Greta no nos detendrán; sumud significa resistencia hasta que Palestina sea libre». En una Gaza al borde de la hambruna, con 2.3 millones dependientes de ayuda bloqueada, este episodio expone las fisuras de un conflicto donde la solidaridad civil choca contra el acero de un bloqueo implacable.