Alerta por posible fraude electoral en Honduras: Rixi Moncada convoca a custodiar 19 mil actas para defender «la victoria del pueblo»

Periodistas Unidos. Tegucigalpa, Honduras. 26 de noviembre de 2025.- A solo cuatro días de las elecciones generales en Honduras, la candidata presidencial del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Rixi Moncada, lanzó una dura advertencia contra lo que califica como un «TREP manipulado del fraude«. En un llamado a sus seguidores, Moncada insistió en que la verdadera voluntad popular se reflejará en las 19.167 actas físicas de votación, y no en el sistema preliminar de resultados, al que acusa de estar intervenido por el «bipartidismo» tradicional. Esta declaración, emitida en el cierre de su campaña, busca movilizar a la base partidaria para evitar un supuesto plan de manipulación, en un contexto de alta polarización similar a las controversias electorales que México vivió en 2006.

Para un público internacional, como el mexicano, es útil contextualizar: en Honduras, el TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares) es un sistema digital que reporta resultados tentativos horas después del cierre de las urnas, análogo al PREP (Programa de Resultados Electorales Preliminares) del Instituto Nacional Electoral (INE) en México. Sin embargo, Moncada lo tacha de «hackeado» y «vulnerado», basándose en audios filtrados que, según ella, revelan un complot de figuras opositoras para alterar datos y declarar un ganador falso a las 9 de la noche del 30 de noviembre. «No aceptamos el TREP porque está intervenido, manipulado y no es una fuente confiable», enfatizó la candidata, quien se presenta como aliada de la presidenta saliente Xiomara Castro y su esposo, el exmandatario Manuel Zelaya.

Moncada, exministra de Finanzas y figura clave del gobierno actual, lidera las encuestas con alrededor del 50% de intención de voto, según sondeos como el de TResearch International, en una contienda tripartita que incluye a Salvador Nasralla (Partido Salvador de Honduras) y un candidato del Partido Nacional. Su campaña ha girado en torno a la continuidad de reformas progresistas, como la democratización económica y la lucha contra la corrupción, pero ahora pivota hacia la defensa institucional. «La única garantía democrática son las 19.167 actas originales, físicamente firmadas en cada Junta Receptora de Votos», argumentó, recordando que el Escrutinio General Definitivo –equivalente al conteo distrital en México– es el mecanismo legal que define el resultado final, no los datos preliminares.

El trasfondo de estas acusaciones remite a traumas electorales pasados en Honduras, como los fraudes alegados en 2013 y 2017 que llevaron a protestas masivas y represión. Moncada vincula su alerta a 26 audios filtrados de supuestos conspiradores, incluyendo a la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, y líderes como Tomás Zambrano y Nasralla Salum, quienes presuntamente planean «imponer un resultado construido» mediante el TREP. Para los mexicanos, esto evoca el «Voto por Voto, Casilla por Casilla» de Andrés Manuel López Obrador en 2006, donde la custodia de actas fue clave para cuestionar resultados oficiales.

Ante este escenario, Moncada emitió cinco instrucciones claras a sus militantes y observadores electorales, con énfasis en la cadena de custodia de las actas –un protocolo similar al de los representantes de casilla en el INE mexicano–:

  • Foto del acta: Tomar imágenes inmediatas de cada acta firmada y sellada al cierre de la votación, para un conteo paralelo del partido.
  • Copia física: Elaborar y resguardar duplicados de las actas, que serán enviados a Tegucigalpa por líderes locales.
  • Acta original al CNE: Asegurar que los documentos originales viajen con las urnas al Consejo Nacional Electoral, bajo vigilancia constante.
  • Seguir convoyes hasta Tegucigalpa: Monitorear el transporte de materiales electorales para prevenir sustracciones o alteraciones.
  • No aceptar TREP hackeado: Rechazar cualquier anuncio preliminar y priorizar el escrutinio definitivo basado en las actas.

«Nuestro trabajo ahora es asegurar que cada acta sea fotografiada, custodiada, trasladada y vigilada hasta su llegada al escrutinio general», detalló Moncada, subrayando que «quien controla las actas controla la verdad electoral». Esta estrategia busca no solo blindar el proceso, sino también preparar una respuesta «estrictamente institucional, documental y basada en la ley» ante cualquier irregularidad.

Con más de 5 millones de hondureños convocados a las urnas el domingo, la declaración de Moncada ha generado eco en redes sociales y medios locales, donde simpatizantes como el periodista Gabriel Bonilla la replican con llamados a «votar masivamente desde las 6:00 a.m.». Críticos, por su parte, la ven como una «desesperación preelectoral» que desacredita al CNE antes de tiempo. Observadores internacionales, como la OEA y la UE, monitorean el proceso para garantizar transparencia, en un país donde la democracia ha sido frágil desde el golpe de Estado de 2009 contra Zelaya.

Si Moncada triunfa, sería la segunda mujer en presidir Honduras tras Castro, consolidando el giro izquierdista iniciado en 2022. Pero su apuesta por las actas podría definir no solo el resultado, sino la credibilidad de las instituciones hondureñas ante el mundo. Para México y América Latina, este episodio recuerda que, en elecciones polarizadas, el papel del ciudadano vigilante –con acta en mano– sigue siendo el último bastión contra el fraude.