Delcy Rodríguez llama a trabajadores petroleros a extremar vigilancia ante amenazas de sabotaje por tensión con EE.UU.

Periodistas Unidos. Caracas, Venezuela. 13 de diciembre de 2025.- La vicepresidenta ejecutiva y ministra de Hidrocarburos de Venezuela, Delcy Rodríguez, instó este sábado a los trabajadores de la industria petrolera a extremar la vigilancia en las instalaciones petroleras y a mantenerse en alerta ante posibles intentos de sabotaje o guerra digital, en el contexto de la escalada de tensiones con Estados Unidos por el despliegue militar en el mar Caribe y la reciente incautación del petrolero Skipper. La llamada se realizó durante una videoconferencia con empleados de Petróleos de Venezuela (PDVSA), donde enfatizó la necesidad de priorizar la seguridad física de las instalaciones y la protección cibernética de las operaciones.

Rodríguez transmitió orientaciones del presidente Nicolás Maduro para mantener la «firmeza y disposición» en defensa de la paz, la integridad territorial y los recursos energéticos del país, afirmando que el Gobierno cuenta con «sólidos planes de contingencia». La funcionaria calificó la interceptación del buque —que transportaba cerca de 1.9 millones de barriles de crudo venezolano— como un «acto ilícito y violatorio» de las convenciones internacionales, un «robo descarado» y «piratería de Estado» que genera «indignación ante el mundo». El Skipper fue incautado el martes por fuerzas estadounidenses, que lo vinculan a contrabando previo de petróleo iraní, aunque navegaba con «falsa bandera» para evadir sanciones.

Este llamado se enmarca en el mayor despliegue naval de EE.UU. en la región desde 1989, justificado por Washington como combate al narcotráfico, pero interpretado por Caracas como un plan para despojar a Venezuela de sus riquezas petroleras —las mayores reservas probadas del mundo—. Rodríguez reiteró que las verdaderas intenciones no son la democracia ni los derechos humanos, sino el control de los hidrocarburos venezolanos. La denuncia ante la Organización Marítima Internacional (OMI) por la confiscación subraya la violación a la libertad de navegación y comercio.

Analistas ven en esta alerta un esfuerzo por movilizar a la clase obrera petrolera —pilar económico del país— ante posibles disrupciones cibernéticas o físicas que afecten la producción y exportaciones, en un momento de máxima presión internacional y sanciones renovadas.