México en la ONU: apuesta por diálogo y solución pacífica en la crisis venezolana
Periodistas Unidos. Ciudad de México / Nueva York. 24 de diciembre de 2025.- México defendió este martes en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una postura firme en favor del diálogo inclusivo y la solución pacífica de la crisis venezolana, rechazando cualquier forma de intervención extranjera o medidas que agraven la tensión con Estados Unidos. El representante permanente de México ante la ONU, embajador Héctor Vasconcelos, enfatizó los principios constitucionales mexicanos de no injerencia, autodeterminación de los pueblos y resolución pacífica de controversias.
En la sesión convocada a petición de Venezuela —que denunció el bloqueo naval y petrolero impuesto por el presidente estadounidense Donald Trump como «agresión»—, Vasconcelos llamó a todas las partes a priorizar canales diplomáticos y multilaterales para evitar una escalada que podría derivar en mayores sufrimientos humanitarios. «México apuesta decididamente por el diálogo como única vía sostenible; ofrecemos nuevamente nuestro territorio como sede neutral para facilitar conversaciones directas entre las partes involucradas», declaró el diplomático, recordando propuestas previas de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La intervención mexicana se produce en un contexto de crecientes sanciones estadounidenses contra buques y entidades vinculadas al gobierno de Nicolás Maduro, acusadas de financiar actividades ilícitas. México, aunque crítico de bloqueos unilaterales por su impacto en la población civil, mantuvo un tono equilibrado al no respaldar directamente las acusaciones venezolanas, pero sí rechazó cualquier acción que vulnere el derecho internacional.
Sheinbaum, en su conferencia matutina previa, respaldó la posición: «Siempre estaremos del lado de la paz y el diálogo; la ONU debe cumplir su mandato para prevenir conflictos». Analistas destacan que esta línea fortalece el rol de México como promotor de multilateralismo en América Latina, en contraste con posturas más confrontacionales de otros miembros del Consejo.