Periodistas Unidos. Gaza, Palestina. 22 de septiembre de 2025.- Mientras varios países occidentales anuncian con fanfarria el reconocimiento del Estado de Palestina en el marco de la Asamblea General de la ONU, los residentes de Gaza lo perciben como un gesto simbólico y vacío, incapaz de detener las bombas que caen diariamente sobre sus hogares. En medio de una guerra que ha dejado más de 40,000 muertos y una destrucción masiva desde octubre de 2023, los gazatíes priorizan un alto al fuego inmediato y la llegada de ayuda humanitaria por encima de cualquier declaración diplomática.
El domingo, Reino Unido, Canadá y Australia se unieron a la lista de naciones que reconocen formalmente a Palestina, seguidos por Francia y posiblemente otros como Bélgica y Luxemburgo. Aunque Hamas dio la bienvenida al movimiento, insistió en que debe ir acompañado de «medidas prácticas» para acabar con la guerra en Gaza. Sin embargo, desde el terreno, periodistas y residentes expresan escepticismo. Hind Khoudary, reportando desde Nuseirat, afirmó que el reconocimiento «definitivamente no ha calado entre la gente de Gaza» mientras se intensifican los bombardeos.
En Gaza, donde el 80% de la población está desplazada y enfrenta una hambruna inducida, el enfoque está en la supervivencia diaria. Un residente palestino en X, Muhammad in Gaza, describió cómo la Franja está «completamente aislada del mundo», con bombardeos incesantes y sin cobertura mediática adecuada. Otro usuario, Hamza Yusuf, un periodista palestino, calificó el reconocimiento como «un gesto hueco y política performativa», argumentando que Gaza ha sido hecha inhabitable deliberadamente y que no queda tierra para un estado viable.
Reacciones similares abundan en redes sociales. Un posteo viral titulado «Para Gaza, el reconocimiento sin alivio es un gesto vacío» enfatiza que lo urgente es un cese al fuego sostenido, ayuda humanitaria sin restricciones y lo básico para la existencia: refugio, agua limpia y atención médica. «Ofrecer soberanía simbólica a un pueblo privado de los elementos más básicos de la vida se siente menos como solidaridad y más como una distracción», se lee en el texto. Otro usuario desde Gaza lamentó: «Todo en Gaza se ha ido… Se ha convertido en una ciudad fantasma… Todo lo que oyes es el sonido de las armas».
Analistas y activistas coinciden en que, aunque el reconocimiento es un paso hacia la autodeterminación palestina –con más de 140 países ya en esa lista–, llega tarde y sin impacto real en el terreno. «No entiendo el reconocimiento de Palestina en esta etapa; no queda nada que reconocer. Cientos de miles muertos, solo el 40% de los edificios en pie. Parece una broma cruel», escribió un observador en X. En el norte de Gaza, pueblos enteros están en aislamiento total, sin alivio ni ambulancias, borrando el sufrimiento de la vista pública.
Israel, por su parte, ha condenado estas decisiones como «unilateralistas», mientras sus fuerzas continúan operaciones en Gaza y el Banco Occidental ve un aumento en la ocupación. Para los gazatíes, el mensaje es claro: sin acciones concretas como sanciones, aislamiento y un fin a la violencia, el reconocimiento no pasa de ser un título para una casa en llamas. La Asamblea General de la ONU esta semana podría presionar por más, pero en Gaza, la esperanza se mide en silencios entre explosiones, no en discursos lejanos.

