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Comunicado de periodistas de Guerrero entregado en la representación de la CDMX

Foto: Jan-Albert Hootsen / CPJ

Al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador

A la Fiscalía General de la República

A la Secretaría de Gobernación

A la Gobernadora, Evelyn Salgado Pineda

A la Fiscalía General del Estado de Guerrero

A menos de un año de que culmine el gobierno actual, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, denunciamos con profunda tristeza, indignación y rabia que los crímenes contra periodistas no cesan. No hay garantías para ejercer la libertad de prensa. 

No sólo contamos compañeros asesinados, como ocurrió este sábado en Acapulco, Guerrero, con Nelson Matus, fundador de Lo Real de Guerrero, y el crimen más reciente en Nayarit, con el corresponsal de La Jornada, Luis Martín Sánchez, sino que el gremio está expuesto a desapariciones forzadas, a ataques en aumento por parte de funcionarios públicos, entre otras amenazas, desplazamientos y arbitrariedades que se suman a un contexto precario y de muerte. Hay miedo y desolación.

México es uno de los países más peligrosos para el ejercicio periodístico, incluso más que países como Ucrania, donde hay una guerra declarada desde febrero del 2022. De acuerdo con las cifras de Artículo 19, del año 2000 a la fecha han ocurrido 160 asesinatos. Con el asesinato de Nelson Matus, en el actual gobierno ya suman 49 crímenes contra nuestros colegas, esto en un clima de inseguridad y violencia crecientes, sin que estos delitos hayan sido investigados y sin que, como hemos exigido en múltiples ocasiones, haya un plan de prevención frente a esta violencia específica contra periodistas en nuestro país. 

La sociedad necesita periodismo libre, sobre todo en estos momentos en que inicia uno de los procesos electorales, que, de acuerdo a varios análisis, será violento como lo han sido los demás, con la particularidad de vivir un clima polarizante y más militarizado que nunca. La libertad de expresión y el acceso a la información son necesarios para la toma de decisiones colectivas, así como para la democracia. 

Nelson Matus fue un colega especializado en la nota roja. Fue asesinado en la colonia Zapata, un asentamiento periférico de Acapulco, como metáfora de lo que ocurre: está en los márgenes de la política social y del Estado,  prácticamente olvidado como todos los crímenes contra el gremio y el estado de Guerrero, en general. 

No era la primera vez que intentaban asesinarlo, pero esta vez tuvieron éxito. En 2019 Matus fue atacado a balazos y logró salir con vida de ese atentado, esta vez no lo logró y con su crimen dejó una ola de terror en los compañeros que valientemente todos los días salen a realizar la misma cobertura: la de muertos, desaparecidos y desaparecidas.

Exigimos esclarecimiento y justicia por su crimen y por todos los crímenes contra la libertad de expresión. 

#NoSeMataLaVerdad

#NiSilencioNiOlvido

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