Crisis en el periodismo nicaragüense: Exilio forzado y apatridia como armas de represión, denuncia colectivo de derechos humanos
Periodistas Unidos. San José, Costa Rica. 08 de septiembre de 2025.- El periodismo en Nicaragua sobrevive entre la apatridia de facto, la autocensura y la cárcel bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, alertó este lunes el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua, una ONG humanitariaPeriodista, el organismo documentó cómo casi 300 comunicadores han sido obligados a huir del país desde 2018 por visibilizar violaciones a los derechos humanos, enfrentando ahora un limbo jurídico que les niega documentos esenciales y los condena a una vulnerabilidad extrema. con sede en el exilio. En un comunicado conmemorativo del Día Internacional del
“Desde 2018, casi 300 periodistas nicaragüenses han sido forzados al exilio por ejercer su labor con integridad y compromiso al visibilizar los abusos de derechos humanos de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo”, señaló el Colectivo en su declaración. Muchos de estos exiliados, radicados principalmente en Costa Rica, Estados Unidos y España, sufren apatridia de facto: el Estado les prohíbe el regreso, retiene o niega la renovación de pasaportes, cédulas de identidad y partidas de nacimiento. “Esta negación de documentos oficiales no solo vulnera sus derechos fundamentales, sino que los coloca en una situación de extrema vulnerabilidad jurídica, social y económica”, advirtió la ONG, calificando esta práctica como una herramienta de castigo político y borrado institucional.
El Colectivo instó a gobiernos como España, México, Chile, Argentina y Colombia, que han ofrecido nacionalidad a apátridas nicaragüenses, a extender protección a estos periodistas. “La labor de estos periodistas es esencial para documentar violaciones a los derechos humanos, preservar la memoria histórica y mantener viva la conciencia crítica. Otorgarles protección legal y acceso a una nacionalidad no es solo un acto de solidaridad: es una defensa activa de la libertad de prensa y de los valores democráticos”, argumentó el organismo. Según datos de la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED), al menos 278 periodistas han sido exiliados desde 2018, con un aumento en 2025 debido a asedios, allanamientos y robos de equipos tecnológicos.
La denuncia también resalta detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas de comunicadores. El Colectivo exigió la inmediata aparición con vida de Fabiola Tercero (desaparecida desde julio de 2024), Leo Cárcamo (arrestado el 22 de noviembre de 2024) y Elsbeth D’Anda (detenida el 27 de octubre de 2024), mientras Irvin Guerrero permanece en casa por cárcel. “El paradero de los primeros tres periodistas sigue siendo desconocido. Exigimos al Estado nicaragüense su inmediata aparición con vida, el cese de la persecución a la prensa y el respeto irrestricto a los derechos humanos”, demandó la ONG. Amnistía Internacional ha documentado un continuum de represión desde 2018, con más de 50 medios clausurados o confiscados, incluyendo La Prensa, Confidencial y 100% Noticias, y un bloqueo a dominios .ni en 2025.
Expertos como Gonzalo Carrión, activista del Colectivo y nicaragüense desnacionalizado, describieron en mayo pasado estos casos como “crímenes de lesa humanidad”. Hasta febrero de 2025, se registraban 160 apátridas de facto, cifra que ha crecido a cientos, afectando no solo a periodistas, sino a religiosos, defensores y opositores. El Grupo de Expertos de la ONU sobre Nicaragua (GHREN) confirmó en abril que estas prácticas violan la Convención para Reducir los Casos de Apatridia, ratificada por Nicaragua en 2013, dejando a víctimas en un “limbo migratorio” que impide acceso a salud, empleo y educación.
Periodistas exiliados como Carlos Fernando Chamorro, director de Confidencial, han denunciado que el exilio se ha convertido en una condición permanente, con redacciones dispersas por el mundo y periodistas combinando el oficio con trabajos precarios, como entregas en motocicleta en Costa Rica. “Un periodismo valiente que ha enfrentado a una de las peores dictaduras de la historia del país, responsable del asesinato a balazos de 355 nicaragüenses tras las protestas de abril de 2018”, valoró el Colectivo, destacando la resistencia pese al cierre de más de 50 medios y la autocensura impuesta por el miedo.
La crisis, agravada desde las elecciones de 2021, ha forzado a 289 comunicadores al exilio, según FLED, con 9 de 15 departamentos sin periodismo independiente. Organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y PEN International llaman a la comunidad internacional a actuar, recordando que la apatridia es “tortura” y un obstáculo para la reunificación familiar. El Colectivo reafirmó su compromiso con la defensa del periodismo libre, urgiendo al mundo a no ignorar esta “grave crisis” que amenaza con un apagón informativo en Nicaragua.