Griselda Triana retira el Memorial Javier Valdez de la Casa Refugio Citlaltépetl
Por Alejandro Meléndez
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 25 de febrero de 2026.- En una decisión cargada de simbolismo y dignidad ética, Griselda Triana, viuda del periodista y escritor Javier Valdez, anunció este 25 de febrero de 2026 el retiro del memorial dedicado a su esposo de la Casa Refugio Citlaltépetl (actualmente Casa de la Memoria). La medida, comunicada a través de una carta abierta a Ana Francis López Bayghen, Secretaria de Cultura de la CDMX, surge como respuesta a lo que Triana califica como un entorno de violencia laboral y el cierre del recinto a la sociedad civil.
Griselda Triana, quien llegó a la capital en desplazamiento forzado tras el asesinato de Javier en 2017, colaboró en el recinto durante ocho años. En su misiva, relata cómo el espacio fue rescatado de las ruinas gracias a la solidaridad de colectivos de periodistas, artistas y defensores de derechos humanos, quienes donaron desde mobiliario hasta equipo técnico. Sin embargo, denuncia que la nueva Dirección General de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural ha ordenado cerrar las puertas a estas organizaciones que mantuvieron vivo el lugar.
Denuncia de violencia y pérdida de identidad
La ruptura definitiva se debe a hechos ocurridos en el último trimestre de 2025. Triana señala que el proceso de transición administrativa estuvo marcado por prácticas de violencia ejercidas contra trabajadoras del lugar, una contradicción inaceptable en un recinto destinado a la promoción de los derechos humanos. «No merece ni debe estar en un lugar muerto para la memoria», sentenció Triana al referirse al memorial que albergaba la biblioteca personal del autor de Narcoperiodismo.
El Memorial Javier Valdez fue inaugurado el 15 de noviembre de 2018 por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas como un «refugio para la palabra herida». Hoy, ante el cambio de rumbo institucional, su familia ha decidido cerrar este capítulo. Triana iniciará próximamente los trámites para el retiro físico del acervo, dejando claro que la memoria no puede florecer donde se imponen el silencio y el maltrato laboral. La salida del memorial representa un golpe crítico a la legitimidad de la Casa Refugio como espacio de libertad en la Ciudad de México.