Periodistas de AFP enfrentan la muerte por hambre en medio del bloqueo en Gaza
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 21 de julio de 2025.- La agencia de noticias francesa Agence France-Presse (AFP) emitió un comunicado sin precedentes en sus 81 años de historia, alertando que sus cuatro periodistas locales en la Franja de Gaza están al borde de la muerte por hambre, enfermedades y condiciones de vida extremas. Por primera vez desde su fundación en agosto de 1944, la agencia denuncia que sus colaboradores enfrentan la inanición, una amenaza nunca antes vista, incluso en los conflictos más mortíferos que ha cubierto.
«Desde que se fundó la AFP en agosto de 1944… hemos visto a colegas morir por balas, bombas y misiles, pero nunca de hambre», reza el comunicado, emitido por el Consejo de Administración saliente de la Sociedad de Periodistas (SDJ) de la AFP. La agencia, la única con presencia periodística en Gaza tras la prohibición de acceso a la prensa internacional desde hace casi dos años, solicita con urgencia el ingreso inmediato de alimentos y ayuda humanitaria al territorio.
Los cuatro reporteros locales de la AFP, que operan en condiciones extremas, son los únicos que documentan la crisis en Gaza, donde el bloqueo israelí, intensificado desde el 2 de marzo de 2025, ha cortado casi por completo el suministro de alimentos, agua y bienes esenciales. Según la ONU, el 90% de los 2.3 millones de habitantes de Gaza enfrenta inseguridad alimentaria aguda, con medio millón de personas en riesgo inminente de hambruna. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) reporta que miles de toneladas de ayuda están varadas en los cruces fronterizos, mientras los precios de los alimentos han aumentado un 1,400%, haciendo que incluso productos básicos como la harina sean inaccesibles.
Uno de los periodistas, Bashar, fotógrafo principal de la AFP desde 2024 y colaborador desde 2010, compartió un desgarrador mensaje en Facebook el 19 de julio: «Ya no tengo la fuerza de trabajar para los medios. Mi cuerpo está flaco y ya no puedo trabajar.» A sus 30 años, Bashar vive en las ruinas de su casa en la ciudad de Gaza junto a su madre, sus hermanos y la familia de uno de ellos, en una vivienda sin comodidades básicas. Desde febrero, las condiciones de indigencia, los bombardeos israelíes y problemas graves de higiene le han causado enfermedades intestinales severas. El domingo, Bashar informó que su hermano mayor «cayó a causa del hambre», una tragedia que refleja el destino de al menos 18 personas fallecidas por inanición en las últimas 24 horas, según datos de la ONU.
Ahlam, otra reportera de la AFP que opera en el sur de Gaza, expresó su determinación a pesar de las adversidades: «Intento seguir ejerciendo mi profesión, llevando la voz de la gente, documentando la verdad frente a todos los intentos de silenciarla. Aquí, resistir no es una opción: es una necesidad». Sin embargo, cada salida para cubrir un evento representa una incertidumbre sobre si regresará con vida, en un contexto donde la escasez de alimentos y agua es la mayor amenaza.
El comunicado de la AFP subraya que, aunque los periodistas reciben un salario mensual, el colapso del sistema bancario y comisiones de hasta el 40% en transacciones de cambio hacen que el dinero sea inútil ante la falta de bienes. La agencia ya no puede proporcionar vehículos ni combustible, obligando a los reporteros a desplazarse a pie o en carretas tiradas por burros, bajo el riesgo constante de convertirse en objetivos militares. «Vemos cómo su situación empeora. Son jóvenes y sus fuerzas los abandonan… Sus desgarradores llamados de auxilio son ahora diarios», afirmó el Consejo de Administración de la SDJ.
La crisis humanitaria en Gaza, descrita por la ONU como una «catástrofe sin precedentes», se agrava por el bloqueo que impide la entrada de ayuda humanitaria y comercial. Organizaciones como la UNRWA y el Comité Internacional de la Cruz Roja han recordado que Israel, como potencia ocupante, tiene la obligación bajo el derecho internacional de garantizar las necesidades básicas de la población. Sin embargo, las acusaciones cruzadas entre Israel y Hamas sobre el desvío de ayuda han complicado los esfuerzos para aliviar la situación.
El testimonio de Bashar, quien el domingo escribió «Por primera vez, me siento derrotado», refleja la desesperación de quienes arriesgan sus vidas para informar al mundo. A pesar de ello, agradeció a quienes «explican lo que vivimos a diario entre la muerte y el hambre». La AFP y la comunidad internacional instan a una acción inmediata para permitir el ingreso de alimentos y garantizar la supervivencia de los habitantes de Gaza, incluyendo a estos valientes periodistas que enfrentan una crisis profesional y humanitaria sin precedentes.