Periodistas Unidos. Washington, Estados Unidos. 17 de julio de 2025.- La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha denunciado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha consolidado como una figura central en un movimiento político mundial que atenta contra la libertad de prensa. Según un comunicado emitido por RSF este jueves, las acciones de Trump en los primeros seis meses de su mandato han intensificado la hostilidad hacia los medios, imitando tácticas de regímenes autoritarios y contribuyendo al declive global de la libertad de prensa.
RSF señala que Trump no solo ha perpetuado ataques verbales contra periodistas, sino que ha implementado medidas concretas para restringir el acceso a la información. Entre estas, destaca la prohibición a la agencia Associated Press (AP) de ingresar al Despacho Oval, al Air Force One y a diversos eventos oficiales, una decisión que RSF compara con estrategias del Kremlin por su “vigilancia del lenguaje”. Esta medida se originó tras la negativa de AP a referirse al Golfo de México como “Golfo de América”, un término promovido por la administración Trump.
Clayton Weimers, director ejecutivo de RSF en Estados Unidos, afirmó que Trump “ha amplificado un fenómeno global de ataques a la prensa, inspirando a otros líderes a replicar estas tácticas contra sus propios medios”. En este contexto, RSF también critica la eliminación de fondos federales a medios públicos como NPR y PBS, lo que, según la organización, priva a millones de personas de acceso a información confiable y favorece la proliferación de propaganda de regímenes autoritarios como Rusia y China.
RSF compara las acciones de Trump con las de líderes como Nayib Bukele en El Salvador, quien ha demandado a periodistas para “sofocar” al sector, y Javier Milei en Argentina, conocido por campañas de desprestigio contra la prensa. Estas prácticas, según la organización, forman parte de un movimiento trasnacional que amenaza la democracia al erosionar el rol del periodismo como pilar de la rendición de cuentas.
La administración Trump no ha emitido una respuesta oficial a las acusaciones de RSF, pero la controversia se suma a las crecientes tensiones entre el presidente y sectores de su propia base, como el movimiento MAGA, que también ha cuestionado otras decisiones recientes de la Casa Blanca.
La situación pone de relieve los desafíos que enfrenta el periodismo en un entorno político polarizado, donde la desinformación y los ataques a la prensa se han intensificado, según expertos y organizaciones defensoras de la libertad de expresión

