Icono del sitio Periodistas Unidos

Después de los 40 el placer femenino entra en una nueva etapa: más confianza y menos “mirada masculina”

Periodistas Unidos. Ciudad de México a 10 de septiembre de 2026.- Durante mucho tiempo, la sexualidad femenina parecía tener fecha de caducidad. Matrimonio, maternidad, relaciones de largo plazo, edad y expectativas sociales fueron construyendo la idea de que el deseo pertenecía principalmente a la juventud. Pero algo está cambiando: cada vez más mujeres están descubriendo que el deseo no desaparece con los años; puede transformarse, hacerse más consciente y, sobre todo, sentirse mucho más propio.

Un nuevo informe de Ashley Madison, basado en datos de YouGov y en una encuesta realizada a sus miembros mujeres, pone el tema sobre la mesa: 45% de las encuestadas afirmó haber alcanzado su plenitud sexual a los 40 años o más. Y aunque hablar de deseo femenino sigue rompiendo algunos tabúes, las cifras sugieren que para muchas mujeres la edad puede traer algo más poderoso que una cifra en el calendario: confianza para conocerse, expresarse y explorar su propia sexualidad.

En México, las mujeres también están tomando el placer en sus propias manos

Los datos de México resultan particularmente reveladores. 64% de las mujeres mexicanas de entre 25 y 34 años afirma que su placer ha sido una prioridad a lo largo de toda su relación, mientras que entre las mujeres de 45 a 54 años la cifra es de 57%.

Pero quizá el dato que mejor retrata esta transformación es otro: 53% de las mujeres mexicanas afirma sentirse motivada a expresar sus deseos sexuales gracias a una mayor conciencia y conexión con sus propios deseos. Es decir, conocerse mejor también parece estar cambiando la manera en que las mujeres hablan, piden y viven su sexualidad.

Y esto ocurre en un contexto en el que todavía existe una importante brecha de placer. En la población general de los países encuestados, 48% de las mujeres de 25 a 34 años dice que su placer ha sido una prioridad durante toda su relación, frente a solo 39% entre las mujeres de 45 a 54 años.

Menos “¿qué pensarán?” y más “¿qué quiero?”

“mirada masculina” y comenzar a definir su atractivo sexual desde un lugar mucho más personal: cómo se sienten consigo mismas y no necesariamente cómo creen que las ven los demás.Una de las transformaciones más interesantes tiene que ver con la manera en que las mujeres perciben su propio atractivo. De acuerdo con la Dra. Tammy Nelson, terapeuta sexual y de pareja, conforme las mujeres envejecen pueden darle menos peso a la llamada 

La edad y la experiencia también pueden traer mayor autoconciencia emocional y seguridad para expresar necesidades, reduciendo el peso de expectativas relacionadas con el atractivo, el desempeño y los roles tradicionales dentro de una relación.

Y cuando finalmente se deja de intentar cumplir con un guion, aparece algo interesante: el placer puede convertirse en protagonista.

El placer se convierte en el centro del sexo cuando no buscas impresionar a nadie, atraer a una pareja ni procrear”, explica la Dra. Nelson.

La fantasía también cumple 40… y parece estar pasándola bastante bien

El estudio señala que muchas mujeres mayores de 40 años se sienten más cómodas expresando sus fantasías, comunicando sus necesidades de manera directa, probando cosas nuevas y dando prioridad a aquello que realmente disfrutan. En todos los países encuestados, 31% de las mujeres afirma que una mayor conciencia y conexión con sus propios deseos las motivó a expresar sus anhelos sexuales.

Y la cultura pop parece estar acompañando esta conversación. Desde All Fours, de Miranda July, hasta Babygirl, protagonizada por Nicole Kidman, las historias sobre deseo femenino en etapas más maduras están encontrando cada vez más espacio. Fantasía, insatisfacción, reinvención, placer e identidad ya no son temas que necesariamente tengan que quedarse detrás de puertas cerradas.

La perimenopausia también quiere hablar de sexo

Otro cambio importante es que la perimenopausia comienza a salir de las conversaciones privadas. El aumento de la información y del diálogo alrededor de esta etapa está llevando a muchas mujeres a replantearse no solamente su salud, sino también su identidad, su relación con el cuerpo y su deseo.

Para algunas, puede convertirse incluso en un momento de mayor honestidad, curiosidad y autoconocimiento. Y quizá ahí esté una de las grandes historias detrás de estas cifras: la sexualidad femenina no necesariamente se hace más pequeña con los años; puede hacerse más consciente.

Porque si algo dejan claro estos datos es que cumplir años no significa dejar de desear. Para muchas mujeres, puede significar exactamente lo contrario: dejar de vivir el deseo para cumplir expectativas ajenas y empezar a vivirlo desde una misma.

Salir de la versión móvil