Cuando bajan las temperaturas, suele ocurrir un fenómeno silencioso: dejamos de tomar agua. El clima fresco congela nuestro impulso natural de hidratarnos porque la sensación de sed disminuye drásticamente, pero el metabolismo no se detiene. Mientras te abrigas con capas de ropa o disfrutas de bebidas calientes, tu cuerpo continúa perdiendo líquidos sin que te des cuenta.
Para romper con esta inercia de temporada, Bonafont desmitifica lo que realmente le pasa a tu organismo en esta época y revela las claves para mantener tu bienestar al 100%.
Los 4 mitos del agua en temporada de frío
-
“Si no tengo sed, no necesito tomar agua”Falso. La sed es una alerta tardía, no un cronómetro en tiempo real. En días fríos la señal tarda más en llegar al cerebro, pero la pérdida de líquidos sigue ocurriendo de forma constante.
-
“En invierno el cuerpo pierde menos líquidos”Falso. Aunque no sientas el sudor pegajoso del verano, tu cuerpo pierde agua al respirar vapor en el aire frío, al hacer digestión o por el incremento natural en la producción de orina derivado de las bajas temperaturas.
-
“Si entreno con frío casi no sudo, así que no requiero hidratación”Falso. La ropa térmica y las sudaderas absorben la humedad, volviendo invisible el sudor. La hidratación antes, durante y después del ejercicio se mantiene como una regla de oro, sin importar los grados en el termómetro.
-
“El café o el té sustituyen por completo al agua natural”Parcialmente falso. Las infusiones suman líquidos a tu día, pero el agua natural de origen natural sigue siendo el vehículo óptimo y más limpio para que tus células y órganos funcionen sin sobrecargas.

La guía express para mantenerte hidratado este invierno
-
Aplica la regla de los 2 litros: Tómalo como una referencia base diaria y ajústala según tu nivel de actividad física.
-
No esperes a la señal de alerta: Establece momentos clave a lo largo del día (al despertar, a media mañana, antes de comer) para beber agua sin esperar a sentir la garganta seca.
-
Mantenla a la vista: Colocar una botella en tu escritorio o llevarla en la bolsa es el mejor recordatorio visual para ganarle al desinterés por el agua en esta temporada.