Sabores de patria frente al mar: la visión de alta cocina del chef Everardo Ponciano para despedir la temporada de chiles en nogada

Por Redacción

Periodistas Unidos. Ciudad de México a 22 de septiembre de 2026.- El chile en nogada, considerado por gastrónomos e historiadores como la máxima expresión del barroco culinario nacional, ha trascendido su valor simbólico para convertirse en un fenómeno de estilo de vida, alta cocina y un dinámico motor de desarrollo económico para el país.

La memoria culinaria sitúa el origen de esta receta en agosto de 1821 en el Convento de Santa Mónica, en Puebla. Las monjas agustinas reunieron los ingredientes más distinguidos de la cosecha estival —la nuez de Castilla, la granada roja y las frutas criollas de la región— para agasajar a Agustín de Iturbide tras la firma de los Tratados de Córdoba, documento fundamental para la consumación de la Independencia de México.

El emplatado, concebido como un tributo estético a los colores del Ejército Trigarante (verde, blanco y rojo), consolidó al platillo como un ícono de identidad y sofisticación que hoy protagoniza las cartas de las propuestas gastronómicas más exclusivas de la República.

Más allá del deleite sensorial, la temporada del chile en nogada activa una virtuosa cadena de valor agronómica y turística. Debido a que sus insumos clave dependen estrictamente de los ciclos de cosecha de temporada entre los meses de julio y septiembre, la demanda se concentra de forma intensiva, generando un impacto positivo en las comunidades agrícolas locales de Puebla y el centro del país.

De acuerdo con datos de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) y proyecciones del sector turístico, durante la temporada de 2025 se estimó la comercialización de más de 5.5 millones de piezas en todo el territorio nacional. Este volumen no solo beneficia a la industria de la hospitalidad y la restauración, sino que respalda directamente a los pequeños productores de durazno criollo, pera de leche, manzana tecoana, granada y nuez de Castilla fresca.

«El chile en nogada no es solo un platillo; es un ritual histórico convertido en un motor económico que reafirma la identidad nacional» — remarca el chef Everardo Ponciano.

En el panorama actual de la alta hotelería y el turismo lifestyle, los viajeros contemporáneos buscan experiencias que mariden el patrimonio cultural con propuestas de autor de primer nivel. En este contexto, Everardo Ponciano, chef ejecutivo de Hilton Vallarta Riviera All-Inclusive Resort, presenta una refinada interpretación del chile en nogada que traslada la tradición del altiplano mexicano a la atmósfera sofisticada de la costa del Pacífico.

Con más de 15 años de trayectoria culinaria, Ponciano cuida la selección de cada ingrediente para garantizar el balance perfecto entre el dulzor del picadillo de carnes seleccionadas y frutas de temporada, el matiz cremoso y elegante de la nogada a base de nuez de Castilla y queso de cabra fresco, y el toque ácido de la granada fina.

De esta manera, el resort todo incluido de lujo invita a comensales y viajeros a despedir la temporada patria viviendo una experiencia sibarita inolvidable, donde el confort frente al mar y la gastronomía de patrimonio se fusionan en cada bocado.

RECETA

Ingredientes para los chiles:

  • 6 chiles poblanos grandes
  • 500 g de carne de cerdo molida
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • ½ cebolla blanca, finamente picada
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 3 jitomates maduros, pelados y picados
  • 1 manzana panochera, pelada y cortada en cubos
    pequeños
  • 1 pera de San Juan, pelada y cortada en cubos pequeños
  • 1 durazno, pelado y cortado en cubos pequeños
  • ½ platano macho maduro, cortado en cubos pequeños
  • ¼ taza de almendras, peladas y picadas
  • ¼ taza de pasas
  • ½ cucharadita de canela molida
  • 1 pizca de clavo de olor molido
  • Sal y pimienta al gusto

Para la nogada:

  • 1½ tazas de nuez de Castilla fresca y pelada
  • ¾ taza de leche
  • 100 g de queso de cabra fresco
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de jerez seco
  • Una pizca de sal

Para decorar:

  • 1 granada roja, desgranada
  • Perejil fresco
  • Nuez de Castilla picada, opcional

Preparación:

  1. Chiles: Asa los chiles poblanos en un comal hasta que estén tatemados. Colócalos en una bolsa durante unos 10 minutos para que suden. Retira la piel, realiza una abertura longitudinal y quita las semillas y venas.
  2. Relleno. Calienta el aceite y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Incorpora la carne de cerdo y cocina hasta que esté ligeramente dorada. Añade el jitomate y cocina hasta que se reduzca. Agrega la manzana, pera, durazno, plátano macho, almendras y pasas. Sazona con canela, clavo, sal y pimienta. Cocina a fuego medio hasta obtener un picadillo.

¡Hora de servir!

  1. Rellena cuidadosamente cada chile poblano con una porción generosa del picadillo y reserva.
  2. Prepara la nogada. Licúa la nuez de castilla con la leche, queso de cabra, azúcar, jerez y una pizca de sal hasta obtener una salsa. La nogada debe tener suficiente cuerpo para cubrir el chile sin ser demasiado espesa. Conserva refrigerada hasta el momento de servir.
  3. Coloca cada chile sobre un plato. Báñalo generosamente con la nogada y termina con granos de granada y hojas de perejil fresco.

Pero si quieres disfrutar de esta joya de la gastronomía mexicana frente a las playas del Pacífico, el chef Everardo Ponciano te espera con su receta en Hilton All-Inclusive Resort Vallarta Rivera.