Terralago: reubicación de flora y fauna, un compromiso ambiental real
Entre los animales más grandes que han trasladado se encuentran el cacomixtle y tlacuache, este último considerada una especie protegida.
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 27 de agosto de 2025.- Durante 2025, más de seis mil 400 ejemplares de flora y fauna han sido reubicados por biólogos y especialistas quienes realizan una evaluación minuciosa de cada especie antes de trasladarla a un entorno más seguro.
Durante décadas, el crecimiento urbano ha contribuido a la desaparición de numerosas especies nativas en distintas regiones del país. Consciente de esta problemática, Terralago ha decidido marcar una diferencia: cada uno de sus desarrollos inmobiliarios comienza con un estudio ambiental detallado y una estrategia integral de rescate y reubicación de flora y fauna, alineada con las mejores prácticas sustentables y en cumplimiento con la normatividad ambiental mexicana.
La empresa, especializada en comunidades sostenibles certificadas, ha implementado protocolos de rescate, conservación y reubicación de especies endémicas —tanto vegetales como animales— en los predios donde construye sus fraccionamientos.

Estudios y técnicas especializadas
Previo al inicio de cualquier obra, Terralago contrata estudios de impacto ambiental avalados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), en los que se identifican especies protegidas y/o amenazadas. A partir de estos hallazgos, biólogos certificados desarrollan procesos de reubicación de plantas como agaves, cactáceas, los cuales son trasladados a viveros propios o zonas de conservación dentro y fuera del mismo desarrollo.
Este procedimiento se hace con técnicas especializadas para asegurar la supervivencia de las especies, como la poda controlada, el uso de sustratos adecuados y periodos de aclimatación. En algunos casos, especies como biznagas o árboles mezquite son reubicadas a jardines de preservación ecológica dentro del Conjunto Urbano, reforzando la identidad paisajística del lugar.
Fauna protegida
La estrategia de conservación también se extiende a la fauna. Reptiles, aves, algunos mamíferos son identificados, capturados sin daño y reubicados en hábitats seguros, en colaboración con centros de conservación de vida silvestre o áreas naturales protegidas cercanas.
Entre los animales más grandes que se han trasladado destacan el cacomixtle y tlacuache, este último catalogado como especie protegida. Tan solo entre aves y reptiles, se han reubicado más de mil 300 ejemplares.
Certificaciones internacionales
Estas acciones no solo responden a una política ambiental corporativa, sino que también son fundamentales para obtener certificaciones como LEED for Communities v4.1, que evalúan el impacto ambiental de los desarrollos urbanos en aspectos como uso de suelo, biodiversidad, transporte y manejo de residuos.
Más allá del cumplimiento
El objetivo es construir comunidades que convivan con el entorno natural, mejorando la calidad de vida, no que lo desplacen. En ese sentido, el Conjunto Urbano incluye áreas verdes funcionales, jardines con especies nativas y corredores ecológicos que permiten el libre tránsito de fauna, disminuyendo la fragmentación del hábitat.
Estas medidas también benefician a quienes habitan estos espacios: áreas verdes más resistentes al clima local, control natural de plagas gracias al equilibrio ecológico, y una mejor calidad de vida, lo que a su vez incrementa el valor de las propiedades.