Periodistas Unidos. Ciudad de México a 21 de diciembre de 2025.- El solsticio de invierno en el Centro de México ocurre este domingo 21 de diciembre. El descenso en la temperatura ambiental genera variaciones en el funcionamiento de los componentes mecánicos y eléctricos de los vehículos de dos ruedas, lo que requiere ajustes en los protocolos de mantenimiento.
Gestión de lubricantes y neumáticos
El descenso térmico modifica la viscosidad del aceite del motor. El uso de lubricantes con clasificaciones 5W-30 o 0W-20 facilita el flujo del fluido en temperaturas bajas. La nomenclatura «W» designa aceites formulados para operar en condiciones de congelación.
En cuanto a las ruedas, la presión del aire disminuye conforme baja la temperatura. El protocolo técnico establece la revisión periódica de la presión para ajustarla a las cifras indicadas por el fabricante, factor que incide en la tracción y el desplazamiento.
Sistema eléctrico y suministro de energía
La capacidad de almacenamiento de energía de las baterías se reduce ante el frío, incrementando la probabilidad de descarga. Las medidas de prevención incluyen:
Mantener el nivel de carga constante.
Desconectar la unidad si el vehículo permanece inactivo por lapsos extensos.
Utilizar mantenedores de carga o cargadores lentos diseñados para motocicletas para evitar la sobrecarga.
Mecanismos de arranque en modelos específicos
Modelos de la marca Italika, como la 200Z y la AT110, integran un componente denominado ahogador. Este mecanismo restringe el ingreso de aire al motor para enriquecer la mezcla de combustible durante el encendido inicial. Su implementación reduce el esfuerzo del sistema de arranque y limita el desgaste prematuro de las piezas internas del motor y el carburador en climas de baja temperatura.
El seguimiento de estos procesos técnicos de mantenimiento durante la temporada invernal busca preservar la funcionalidad mecánica y la eficiencia del vehículo a través del tiempo.