Bailarines del Taller Coreográfico de la UNAM exigen reconocimiento laboral «¡El arte también es trabajo!»
Por Alejandro Meléndez
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 11 de septiembre de 2025.- En un manifiesto que resuena con paso firme en el escenario de la justicia laboral, los 23 bailarines y bailarinas del Taller Coreográfico de la Universidad Nacional Autónoma de México (TCUNAM) exigen el reconocimiento inmediato de sus derechos como trabajadores universitarios. El documento, fechado el 3 de septiembre y dirigido a la UNAM, la comunidad artística y el pueblo de México, denuncia años de precarización bajo contratos civiles por honorarios, que les niegan seguridad social, estabilidad y prestaciones, pese a una relación laboral evidente y permanente.
El TCUNAM, fundado en 1970 por la maestra Gloria Contreras, es un pilar de la danza contemporánea mexicana, con más de 55 años de trayectoria que incluyen más de 300 coreografías y giras internacionales. Sus integrantes, que ensayan semanalmente en la Sala Miguel Covarrubias y participan en funciones, giras y agendas institucionales, argumentan que su labor cumple con todos los elementos de una relación subordinada según la Ley Federal del Trabajo: prestación personal de servicios, horarios y directrices impuestos por la Dirección de Danza, uso de instalaciones universitarias y una remuneración fija disfrazada de «honorarios».
«Durante años hemos sido contratados por la UNAM bajo la figura de contratos civiles por honorarios, lo que nos ha dejado sin acceso a seguridad social, sin estabilidad ni derechos laborales. Esta práctica constituye un acto de simulación y encubrimiento de una relación laboral real«, se lee en el manifiesto. Los bailarines destacan que incluso la UNAM retiene cuotas sindicales a favor del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), confirmando su condición de empleados administrativos.

La exigencia es clara: reconocimiento inmediato como trabajadores universitarios, aplicación del Contrato Colectivo de Trabajo con el STUNAM y la instalación urgente de una mesa de negociación para firmar un Convenio Especial de Condiciones de Trabajo, similar al existente con la Orquesta Filarmónica de la UNAM. «Hoy alzamos la voz no solo por nosotros mismos, también por los futuros integrantes del TCUNAM, porque queremos heredarles además del legado artístico un futuro con derechos laborales plenos«, concluyen.
Este llamado pionero busca transformar las condiciones de los bailarines profesionales en México, alineándose con la vocación social de la UNAM como motor de justicia y pensamiento crítico. «La UNAM ha sido históricamente un motor de transformación… Hoy apelamos a esa misma vocación para que dé un paso ejemplar: convertirse en la primera institución pública en México que reconozca plenamente los derechos laborales de sus bailarines«, enfatizan.
Hasta el momento, la UNAM no ha emitido una respuesta oficial al manifiesto. Sin embargo, en un contexto donde el TCUNAM se prepara para celebrar su 55 aniversario con programas como Historia en movimiento –que incluye obras de Contreras y la actual directora Irina Marcano–, esta protesta subraya que el arte no puede florecer sin dignidad laboral. «¡Porque sin derechos laborales no hay arte digno!», rematan los bailarines.
La comunidad universitaria y artística espera que esta «danza de resistencia» impulse cambios concretos, recordándonos que detrás de cada coreografía hay cuerpos, sudor y, sobre todo, derechos humanos irrenunciables.