Clara Brugada Molina lidera homenaje en Tlatelolco por 40 años del sismo de 1985: “Cuando el Pueblo Salvó al Pueblo”

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 20 de septiembre de 2025.- Ante más de 8 mil asistentes, incluyendo residentes de Tlatelolco y representantes de organizaciones sociales y no gubernamentales, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó anoche en la Plaza de las Tres Culturas un emotivo programa cultural en conmemoración de los 40 años del sismo de 1985. El evento, que incluyó un concierto de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM) con 40 músicos y 41 voces interpretando el Réquiem en re menor K.626 de Wolfgang Amadeus Mozart, rindió homenaje a las víctimas y resaltó la solidaridad ciudadana que surgió de la tragedia.

Brugada Molina rememoró el impacto del terremoto del 19 de septiembre de 1985, que dejó miles de vidas perdidas y expuso fallas estructurales y sociales en la capital. “Lo recordamos como si fuera ayer, con el corazón en un puño y el dolor a flor de piel por la trágica e irreparable pérdida de vidas humanas. Pero recordamos también la respuesta solidaria y ciudadana, en la organización social desde abajo y en el impulso comunitario que emergió entre los escombros del desastre”, enfatizó la mandataria. Destacó que el sismo generó un despertar social que construyó una nueva conciencia nacional y marcó el inicio de una lucha democrática que su administración no traicionará.

En su intervención, Brugada también aludió al sismo de 2017, señalando que la llegada del movimiento de la transformación en 2018 evitó que la reconstrucción se convirtiera en un negocio. “Gracias a la inversión pública y un proceso transparente con justicia social, hoy tenemos el 90 por ciento de reconstrucción del 2017 y pronto, en 2026, llegaremos al 100 por ciento”, afirmó. Además, resaltó el compromiso de su gobierno con el reforzamiento de edificios vulnerables en Tlatelolco mediante el programa Ruta Tlatelolco mi amor, con una inversión de cientos de millones de pesos en regeneración urbana. “Lo más importante es reconocer la fuerza del pueblo y a todos los que salvaron vidas el 19 de septiembre de 1985”, concluyó.

El programa, parte de la jornada “40 años. Memoria de un terremoto. Cuando el pueblo salvó al pueblo”, organizada por la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, inició con la presentación de un cortometraje animado basado en la novela gráfica “Septiembre, Zona de Desastre”, elaborada por Fabrizio Mejía Madrid y José Hernández en 2013. La directora de Canal 14, Sandra Ortega, introdujo la proyección, dedicándola a las víctimas, a quienes trabajaron en rescates y a los que lucharon por sus derechos. “Ese día se comprendió que codo a codo somos mucho más que dos”, expresó Ortega.

José Hernández, coautor de la novela gráfica, relató cómo hace 13 años surgió el proyecto propuesto por Mejía para documentar el impacto del sismo no solo en la Ciudad de México, sino en todo el país. “Qué mejor lugar para conmemorar esto que esta plaza de Tlatelolco, testigo de momentos importantísimos en la historia de México”, puntualizó, agradeciendo a las autoridades por hacer realidad el cortometraje e invitando al público a celebrar “lo mejor que tiene México: su pueblo y su gente”.

El clímax de la velada fue el concierto de la OFCM, dirigida por Scott Yoo, con solistas como Anabel de la Mora (soprano), Alejandra Gómez (mezzosoprano), Andrés Carrillo (tenor) y Rodrigo Urrutia (barítono), junto al director de coro José Peñalver. Previo al Réquiem, la compañía Barro Rojo Arte Escénico presentó su espectáculo de danza “Cuando la tierra habló. Septiembre, otoño en el olvido”, dedicado a la memoria de Arturo Garrido y coreografiado por Laura Rocharesiliencia de la ciudad ante desastres pasados y futuros, con énfasis en la gestión integral de riesgos.. El evento, que reunió a la comunidad en un acto de memoria colectiva, subrayó la

La Plaza de las Tres Culturas, ubicada en Eje Central Lázaro Cárdenas s/n, esquina Ricardo Flores Magón, Colonia Nonoalco Tlatelolco, alcaldía Cuauhtémoc, fue el escenario perfecto para este tributo, evocando tanto la historia prehispánica y colonial como los ecos del colapso del edificio Nuevo León en 1985. El acceso fue libre, consolidando el lema de que la memoria es un acto de unidad y transformación social.