Periodistas Unidos. Guanajuato, México. 26 de julio de 2025.- En una emotiva conferencia magistral en el Teatro Cervantes durante el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) 2025, el cineasta mexicano Carlos Carrera, moderado por el periodista Roberto Fiesco, compartió reflexiones sobre su trayectoria, sus procesos creativos y su visión del cine mexicano. Con una carrera marcada por la versatilidad y el compromiso social, Carrera abordó temas como el poder, la censura y la importancia de la colectividad en el cine, dejando un mensaje inspirador para cineastas y públicos.
Carrera criticó a los partidos en el poder al recordar un proyecto no realizado basado en una novela de Naguib Mahfouz, que retrataba a un burócrata obsesionado con la eternidad del partido. Este tema resonó en El crimen del padre Amaro, donde inicialmente exploró la relación entre el poder político y la Iglesia Católica, pero adaptó la narrativa para incluir el narcotráfico, más relevante en su contexto. “Era una historia sobre el poder, no solo en la Iglesia, sino en cualquier estructura”, explicó, destacando su interés por diseccionar las dinámicas de poder político y económico en México.
Uno de los momentos más memorables fue su relato sobre la Palma de Oro que ganó en Cannes por El héroe, un cortometraje animado que marcó un hito en el cine mexicano. Carrera narró cómo, tras una proyección, Ignacio Durán predijo el triunfo de un corto inglés, lo que lo llevó a subestimar sus posibilidades. Sin embargo, en la ceremonia, su nombre resonó como ganador. “Me senté junto a Robert Altman, que estaba aburrido y quería irse. Fue increíble”, bromeó. El héroe destacó por su narrativa adulta y expresionista, alejada de los estereotipos infantiles, consolidando su lugar en la animación mexicana.
En una emotiva conferencia magistral en el Teatro Cervantes durante el @giffmx 2025, el cineasta mexicano Carlos Carrera, moderado por el periodista Roberto Fiesco, compartió reflexiones sobre su trayectoria, sus procesos creativos y su visión del cine mexicano. pic.twitter.com/26nuxlf3Jr
— Alejandro Meléndez @alexmelon.bsky.social (@alexmelon) July 26, 2025
La controversia de El crimen del padre Amaro también ocupó un lugar central en la charla. Basada en una novela portuguesa del siglo XIX, la película provocó una campaña de censura liderada por el obispo de Michoacán y grupos como ProVida, encabezados por Jorge Serrano Limón, que intentaron boicotear su estreno. “Terminaron haciéndonos publicidad”, ironizó Carrera, agradeciendo a quienes intentaron prohibirla. La cinta, una de las más taquilleras en la historia de México, recibió apoyo de sectores de la Iglesia, reflejando la complejidad de su recepción. Carrera resaltó que el escándalo no fue planeado, pero evidenció el poder de la narrativa para desafiar tabúes.
Sobre los premios Óscar, Carrera expresó un desdén característico. Aunque El crimen del padre Amaro fue nominado como Mejor Película Extranjera, minimizó su importancia: “Todos te saludan cuando estás nominado, pero si no ganas, te olvidan”. También relató su experiencia en Hollywood, donde rechazó proyectos como una adaptación de Los Supersónicos por no conectar con su visión. Estuvo cerca de dirigir Las luces de Marfa en Texas, pero el proyecto se canceló por falta de financiamiento. “No es una tentación trabajar allá. Si surge la oportunidad, bien, pero no es mi objetivo”, afirmó, reafirmando su compromiso con historias auténticas y locales.
El corazón de su intervención fue un llamado a la colectividad como arma contra la censura y la uniformidad cultural. Carrera abogó por fortalecer cineclubes, cines independientes y circuitos alternativos para conectar con públicos diversos. “Es una misión heroica crear comunidad con los públicos. El cine no debe ser solo consumo individual, sino una experiencia colectiva que nos haga soñar y reflexionar”, expresó. Criticó la homogeneidad impuesta por las redes sociales y defendió el cine como un espejo de la realidad, capaz de enriquecer la experiencia humana.
La conferencia magistral de Carlos Carrera en el GIFF 2025 celebró su legado como un héroe del cine mexicano, no solo por sus logros individuales, sino por su apuesta por un cine colectivo que resiste, provoca y une a las audiencias en la búsqueda de nuevas formas de ver y entender el mundo.