Giselle Elías Karam explora el amor y la identidad en el documental Dedo de novia
Por Ángeles Ortiz
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 05 de marzo de 2026.- El próximo 12 de marzo de 2026 llegará a las salas de cine «Dedo de novia», la ópera prima documental de la directora Giselle Elías Karam. La obra es un retrato íntimo y profundamente personal que se sumerge en la cotidianidad de un matrimonio libanés-mexicano tras 48 años de convivencia. Construida enteramente con material de archivo capturado por la propia directora a lo largo de los años, la película ofrece un acceso privilegiado a la complicidad, los conflictos y las tradiciones que definen la vida de sus padres.
A través de una narrativa en primera persona, Elías Karam utiliza la historia de su familia para cuestionar los marcados roles de género y las expectativas sociales heredadas. El documental no solo funciona como un registro biográfico, sino como una búsqueda de identidad de la propia cineasta. «Entender la historia de mis padres me enseñó que el amor no debería decidirse por presión social», reflexiona la directora, quien plantea en el filme la tensión constante entre la obediencia a las normas culturales y la autenticidad personal.
La película es también un homenaje a la madre de la directora, buscando devolverle su protagonismo a través de la lente. Con una duración de 64 minutos y producida por Cárcava cine, la obra invita al espectador a una reflexión universal sobre lo que une y rompe a las familias. Al eliminar la distancia entre el sujeto y quien observa, «Dedo de novia» se convierte en un espejo sobre lo que repetimos y lo que decidimos cambiar de nuestras raíces para escribir una historia propia.
Fernanda de la Peza y la producción ejecutiva de Daniela Maung. Con su llegada a la pantalla grande, el filme se posiciona como una pieza clave para entender la evolución de las estructuras familiares y el valor del amor propio frente a las tradiciones impuestas.El estreno de esta producción mexicana representa una oportunidad para el público de acercarse a un cine de archivo que se siente vivo y actual. La dirección, fotografía y edición corren a cargo de la propia Giselle Elías Karam, bajo la producción de
