La Orquesta Monumental Metropolitana transforma el Zócalo en un auditorio al aire libre

Por Mario Santana

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 30 de septiembre de 2025.- Este domingo, la Plaza de la Constitución vibró con la energía de la Orquesta Monumental Metropolitana, un ensamble de 2,600 músicos y cantantes que convirtió el Zócalo en un gran auditorio al aire libre. Desde piezas clásicas como la “Marcha Radetzky” de Strauss y el “Himno a la Alegría” de Beethoven, hasta temas populares como “Kumbala” de La Maldita Vecindad y “Nunca es suficiente” de Natalia Lafourcade, el repertorio unió generaciones y comunidades en una celebración musical sin precedentes.

La jornada, posible gracias a la colaboración entre la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, el Subsistema de Educación Comunitaria PILARES, UTOPÍAS, el Centro Cultural Ollin Yoliztli, el Coro de la Ciudad de México, orquestas comunitarias de municipios del Estado de México e Hidalgo, y diversas alcaldías, reunió a artistas de 6 a 90 años. Familias enteras acompañaron a los músicos con pancartas, flores y celulares listos para capturar un momento histórico. “Te amo, Ian. Eres el mejor”, se leía en una pancarta de Valeria Ortiz, apoyando a su novio de PILARES La Joya.

El concierto, iniciado a las 12:00 horas bajo un cielo que pasó de nublado a soleado, fue presentado por la secretaria de Cultura, Ana Francis López Bayghen Patiño, junto a Lizzi Ceniceros Mirabal, directora artística de la Orquesta, Pablo Enrique Yanes Rizo, secretario de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, y Javier Ariel Hidalgo Ponce, coordinador de PILARES. “Debemos cambiar la nota roja por la nota musical”, destacó López Bayghen, celebrando la diversidad y el impacto comunitario del evento.

Bajo la batuta de directores como Lizzi Ceniceros, Enrique Calderón, Irán Quiróz, Moisés Pascual, Cony Malacara, Iván Arias, Víctor Tenorio, Ricardo Montes y Alfonso Villanueva, el programa incluyó desde el mambo de Pérez Prado, que desató bailes espontáneos, hasta el canto africano “Siyahamba” y el emotivo “Mis Sentimientos” de Los Ángeles Azules. “Es una experiencia muy linda verlo cumplir sus sueños”, expresó Rosy, de Iztapalapa, mientras veía a su hijo Juan Carlos tocar con PILARES Santa Cruz Meyehualco.

David López, de 72 años y estudiante de UTOPÍA Meyehualco, resumió el espíritu del evento: “Nunca algo tan gratificante como la música. Esto es mi último jalón”. La Plaza de la Constitución, por momentos, pareció latir al unísono, uniendo escenario y público en un solo cuerpo. Lágrimas, aplausos y bailes cerraron una jornada que dejó una huella imborrable en la memoria colectiva de la ciudad, demostrando el poder transformador de la música.