Se apagó la voz de Verónica Ituarte, aquella que la llevó a viajar por otros mundos
Por Nancy Méndez
“La música no termina nunca y es fascinante haberla elegido como compañera de vida”, dijo
La jazzista mexicana, pionera en el scatt vocal en México y referente del jazz de nuestro país, pudo despedirse de sus seres queridos y se fue en paz la tarde de este jueves 23 de octubre de 2025.
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 24 de octubre de 2025.- La voz de Verónica Ituarte se apagó, más no el sensible legado de sus interpretaciones y enseñanzas, que quedaron plasmadas en diferentes materiales discográficos para sus escuchas y en la memoria de las nuevas generaciones de alumnos a los que dio cátedra de canto y scatt vocal en la Escuela Superior de Música del INBAL.
La jazzista mexicana, tras dar una ardua batalla contra el cáncer, partió hacia un sendero mejor la tarde de este jueves 23 de octubre de 2025, a los 68 años de edad, y se fue en paz, tranquila y acompañada por sus seres queridos más cercanos, como su compañero de muchos años, el armonicista mexicano Lalo Méndez, en su casa en la Ciudad de México.
Para Verónica, quien grabó álbumes como Verónica Ituarte en vivo desde del Museo del Chopo, Alucinaciones, JAZZentiste…, Juguetería y Enteramente para mí, cantar le ofrecía la libertad de expresar sus emociones y compartir un discurso preciso a través de su voz y la música.
Verónica Ituarte nació en la Ciudad de México el 8 de diciembre de 1956 y fue pionera en el scatt vocal en México, convirtiéndose en un referente en el jazz de nuestro país.
Trabajó muy de cerca con el pianista Juan José Calatayud.
la jazzista fue Jazz-Blues-Fusión, el 9 de mayo de 2025 en el Multiforo Alicia en la Ciudad de México, donde compartió escenario con los músicos Baldomero Jiménez al piano, Arturo Luna en el bajo y Luis Huerta en la batería. Tal presentación marcó su vuelta a los escenarios tras un tratamiento médico que la mantuvo alejada, luego de que fue diagnosticada con cáncer en 2023.El último concierto en vivo de
Tras este proceso, dijo: “La música tiene un aspecto vital de sanación para todas las personas. (…) Ahora experimento la música como una reflexión profunda de en dónde estoy, emocional y psicológicamente; qué deseo realizar y que ya no me acompaña. (…) La música no termina nunca y es fascinante haberla elegido como compañera de vida”.
A manera de entrevista, esto fue lo que dijo a su pequeña sobrina días antes de la que fuera su última presentación en vivo, Jazz-Blues-Fusión, en el Multiforo Alicia, hace cinco meses.
¿Por qué te gusta cantar?
“Porque hay un gozo, un placer enorme de poder sentir el sonido dentro de ti, cómo se va generando, cómo va vibrando y luego cómo va saliendo de tu boca a través de las palabras o de sonidos y tocan a las otras personas”, dijo Verónica Ituarte.
¿Qué sientes al cantar?
“Siento que me puedo ir a otros mundos, según la historia de la canción o que estoy platicando de mí misma de una manera que no lo podría hacer platicando. También siento que toco un espacio mágico en donde suceden cosas que aquí en la vida real no sucederían y también estoy consciente de que si yo canto sobre la alegría o sobre la tristeza hay muchas personas que han sentido eso y que puedo compartir con ellas”.
¿De dónde nace la voz?
“La voz nace de una necesidad de expresar algo, básicamente. Todos cantan, todos podemos cantar. Algunos más afinados, otros más desafinados, pero ¿qué es lo que origina el deseo de cantar? El deseo de expresar algo. Ya sea de algo bonito que te esté pasando en tu vida o consolar a alguien más, también puedes cantar, porque quieres que otra persona se sienta mejor o porque están cantando todos y tú quieres ser partícipe del grupo. Siento que el canto sale, la voz sale, primero de un gran deseo”.
¿Te sientes libre cantando?
“Sí. Hay números musicales que hacemos que son canciones tal cual, es decir, hay una melodía, una historia, pero últimamente con mis músicos invento en el momento la música y eso es lindo, porque yo no sé qué va a tocar el pianista o qué va a tocar el bajista o cómo va a contestar el baterista. Entonces, ahí lo que hacemos, es abrir bien la oreja y abrir bien el corazón. Son momentos en donde, sí, me siento completamente libre”.