Gala Chilanga 2026: El Monumento a la Revolución se convierte en la capital de la moda y el diseño social
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 11 de abril de 2026.- Con el objetivo de fortalecer la economía del vestido y visibilizar el talento local, la Secretaría de Cultura, la Secretaría de Desarrollo Económico y la Autoridad del Centro Histórico inauguraron la primera Gala Chilanga en el Monumento a la Revolución. Del 10 al 12 de abril de 2026, este encuentro de entrada libre reúne a diseñadores independientes, comerciantes de la emblemática «Calle de las Novias» y proyectos formativos de las FAROS y UTOPÍAS. Ana Francis López Bayghen Patiño, secretaria de Cultura, destacó que la moda en la capital es un oficio que nace en las calles y se convierte en identidad, mientras que Manola Zabalza, titular de SEDECO, subrayó que detrás de cada prenda existe una cadena productiva vital para la economía y la creación de oportunidades en la Ciudad de México.
El evento se articula a través de tres pasarelas temáticas que reflejan la diversidad de la metrópoli. La jornada inició el viernes 10 de abril con una exhibición dedicada a XV años y novias, resaltando la maestría técnica de casas como Ragazza Fashion y Briden Formal, pilares comerciales del Centro Histórico. El sábado 11 de abril, de 19:00 a 21:00 horas, el público podrá disfrutar de la pasarela «Moda textil tradicional», que contará con diseños elaborados por comunidades originarias de estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, reconociendo el bordado y el telar como una manifestación viva del patrimonio comunitario y la memoria histórica del país.
La clausura del evento, el domingo 12 de abril, estará a cargo de los alumnos de los talleres comunitarios en la pasarela «Moda Urbana». Esta colección, elaborada bajo principios de reciclaje y sostenibilidad, utiliza plásticos y textiles recuperados para reflexionar sobre la autonomía del cuerpo y la resistencia. Maribel Flores Díaz, tallerista de la Red de Faros, explicó que estos espacios permiten a los ciudadanos utilizar el vestuario como un lenguaje para expresar sus emociones y estilos sin las presiones de la educación formal. De esta manera, la Gala Chilanga se consolida no solo como una plataforma estética, sino como un proyecto de desarrollo económico sostenible que reclama el espacio público a través de la creatividad y la identidad colectiva.