Periodistas Unidos. Ciudad de México. 05 de mayo de 2026.- A dos décadas de los operativos policiacos en Texcoco y San Salvador Atenco, las mujeres víctimas de tortura sexual exigieron justicia y el cumplimiento pleno de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), durante un foro celebrado en la Universidad Iberoamericana.
El evento, titulado “20 años de Atenco: la lucha de las mujeres contra la impunidad y la tortura sexual en México”, reunió a sobrevivientes, organizaciones de derechos humanos y expertos. Fue convocado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), la American University Washington College of Law, CEJIL y la Red Latinoamericana de Litigio Estratégico en Género.
Edith Rosales, una de las 11 sobrevivientes que llevó el caso ante el sistema interamericano, relató los hechos del 3 y 4 de mayo de 2006. Durante el operativo con cerca de 3,000 elementos policiales, decenas de mujeres fueron agredidas sexualmente, golpeadas y sometidas a tratos degradantes mientras eran trasladadas. “Nos trataron como animales”, dijo Rosales, al describir cómo fueron apiladas en camionetas y camiones, agredidas y negadas de atención médica.
La Corte IDH condenó a México en noviembre de 2018 por violaciones graves a los derechos humanos, incluyendo tortura sexual como instrumento de represión. Ordenó investigar y sancionar a los responsables —incluidos mandos—, reparar integralmente a las víctimas y establecer garantías de no repetición, como un observatorio independiente del uso de la fuerza.
Sin embargo, ocho años después de la sentencia y 20 años de los hechos, la impunidad persiste. En una audiencia de supervisión ante la Corte IDH en abril pasado, las víctimas y sus representantes denunciaron que el Estado solo presenta “papeles y estadísticas”, sin avances reales en las investigaciones ni sanciones. No existe un solo policía procesado por los hechos.
María Luisa Aguilar, del Centro Prodh, señaló que estos casos se han convertido en “paradigmas de impunidad” en México. “Se invierten recursos enormes en los procesos nacionales e internacionales, pero las barreras institucionales resisten todo”, afirmó durante el foro.
Las sobrevivientes criticaron la falta de un observatorio independiente del uso de la fuerza y denunciaron que patrones de violencia sexual en detenciones continúan, como en marchas del 8 de marzo y otros operativos. “No hay voluntad política real”, expresó Edith Rosales.
El foro también contó con la participación de Claudia Martín (American University), Luis Tapia, Karina Fernández, Gisela de León (CEJIL) y otros expertos, quienes analizaron un amicus curiae presentado en el proceso de supervisión y los estándares de género en la lucha contra la tortura.
A 20 años, las mujeres de Atenco mantienen su exigencia: verdad, justicia, reparación integral y, sobre todo, no repetición. Su lucha, acompañada por organizaciones nacionales e internacionales, sigue siendo un referente en la defensa de los derechos humanos y la protesta social en México.

