Periodistas Unidos. Ciudad de México. 23 de octubre de 2025.- El Gobierno de México elevó a 79 el número de fallecidos por las intensas lluvias e inundaciones que azotaron cinco entidades del país entre el 6 y el 9 de octubre, según el reporte oficial emitido este jueves por la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC). Veracruz registra el mayor saldo trágico con 35 víctimas, seguido de Hidalgo con 22, Puebla con 21 y un deceso en Querétaro, mientras que 19 personas permanecen desaparecidas en medio de las labores de rescate que continúan en las zonas más afectadas.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha realizado múltiples visitas a las regiones devastadas, confirmó la cifra durante su gira por Veracruz, donde supervisó la entrega de apoyos directos de hasta 20 mil pesos a damnificados. “Estamos reforzando la atención en cada comunidad, con el compromiso de no dejar a nadie atrás”, enfatizó Sheinbaum en Poza Rica, uno de los municipios más golpeados, donde familias aún retiran toneladas de lodo de sus hogares. La mandataria, acompañada por la gobernadora Rocío Nahle García, reiteró que las Fuerzas Armadas y equipos de Protección Civil mantienen un despliegue masivo, con más de 900 evacuaciones realizadas y acceso restablecido a todas las localidades mediante puentes aéreos y rutas terrestres.
Las precipitaciones, impulsadas por una perturbación tropical y suelos saturados1.800 milímetros de agua en solo cuatro días –equivalente a la mitad del promedio anual en regiones como la Huasteca–, desbordando ríos como el Cazones y provocando deslaves, inundaciones y derrumbes que afectaron a 38 municipios en Veracruz, 67 caminos cerrados y cerca de 39 mil hogares con daños en distintos grados. En Hidalgo y Puebla, comunidades indígenas como La Ceiba en Xicotepec sufrieron pérdidas totales, con vehículos arrastrados y viviendas sepultadas bajo el lodo. La Universidad Veracruzana reporta dos estudiantes fallecidos y busca a otros desaparecidos entre los escombros. por lluvias previas, descargaron hasta
La CNPC, encabezada por Laura Velázquez Alzúa, detalló que San Luis Potosí también enfrenta afectaciones en la Huasteca Potosina, con miles de familias damnificadas y censos en curso para cuantificar viviendas destruidas. Además de las víctimas humanas, el desastre dejó 65 desaparecidos iniciales –ahora reducidos a 19–, interrupciones en el suministro eléctrico (con el 98.7% restablecido por la CFE) y daños en carreteras federales que requirieron maquinaria pesada para su rehabilitación. Sheinbaum anunció el inicio de un censo nacional de viviendas afectadas y coordinaciones con la Secretaría de Educación para evaluar impactos en alumnos, priorizando la reconstrucción de infraestructura básica y la distribución de víveres, enseres y atención médica.
Expertos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advirtieron que las lluvias desbordaron las previsiones, con anomalías en mapas de riesgo que subestimaron el volumen en zonas vulnerables como el sur de Veracruz y Chiapas. Esta catástrofe, comparada en escala con el Huracán Otis de 2023, que dejó 68 muertos, ha reavivado críticas sobre la preparación ante fenómenos climáticos extremos en un país propenso a ellos. “La solidaridad del pueblo mexicano es enorme, y el Gobierno está con ellos hasta el último minuto”, aseguró la presidenta, quien extendió su gira a Puebla para evaluar avances en la zona.
Mientras las comunidades velan a sus seres queridos y exigen mayor inversión en prevención, el Gobierno federal mantiene el micrositio dedicado a las afectaciones por la perturbación tropical 90-E, actualizado diariamente. Este luto colectivo por 79 vidas truncadas subraya la urgencia de políticas resilientes ante el cambio climático, en un México donde las lluvias de octubre han transformado paisajes en escenarios de devastación.

