Periodistas Unidos. Ciudad de México. 07 de octubre de 2025.- El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, descartó este martes que el amparo promovido por Hernán Bermúdez RequenaLa Barredora, logre frenar la ejecución de una segunda orden de aprehensión federal en su contra. “Sí promovió un amparo, pero no le va a servir de nada”, enfatizó Gertz durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, al detallar que las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) han establecido nexos claros del exfuncionario con la delincuencia organizada, secuestro agravado y operaciones financieras ilícitas., exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco y presunto líder del cártel
Bermúdez Requena, detenido el pasado 1 de octubre en Villahermosa tras su extradición desde Paraguay –donde residía desde 2023–, enfrenta ya un proceso local por extorsión y abuso de autoridad, derivado de denuncias por presuntas “mordidas” a empresarios tabasqueños. Sin embargo, la FGR ha asumido la pesquisa federal, con una orden de captura pendiente que se ejecutará una vez concluyan las diligencias estatales. Gertz Manero reveló que el imputado se negó a declarar ante la fiscalía de Tabasco, pero que en la audiencia intermedia –prevista para las próximas semanas– su defensa deberá responder a las imputaciones, respaldadas por testimonios clave.
El fiscal destacó el rol de dos colaboradores cercanos a Bermúdez en el fortalecimiento del expediente: uno se acogió al criterio de oportunidad y proporcionó “información muy valiosa”, mientras que el otro permanece procesado y en prisión federal. “Se hizo un trabajo muy minucioso: obtuvimos la ficha roja de Interpol, y con apoyo de la Secretaría de Seguridad y el gobierno paraguayo logramos su expulsión”, explicó Gertz, subrayando que estas evidencias confirman una “estructura delictiva dentro de la corporación” de seguridad tabasqueña. La FGR descartó que Bermúdez pueda beneficiarse del criterio de oportunidad para los cargos federales, ya que el caso “va por muy buen camino” y priorizará la justicia plena.
El caso de Bermúdez, quien fungió como mano derecha de Adán Augusto López Hernández durante su gubernatura en Tabasco (2019-2021), ha sacudido al ámbito político sureño. Acusado de encabezar La Barredora –un grupo criminal dedicado a la extorsión, secuestro y control de rutas de combustible en la región–, su detención se produce en un contexto de depuración policial impulsada por la Estrategia Nacional de Seguridad de Sheinbaum. La presidenta, en la misma mañanera, respaldó las acciones de la FGR y reiteró el compromiso contra la corrupción en las instituciones de seguridad, sin profundizar en posibles ramificaciones políticas.
Organizaciones como México Evalúa han aplaudido la coordinación interinstitucional, pero advierten que casos como este revelan la infiltración del crimen en gobiernos locales, con Tabasco registrando un aumento del 15 % en denuncias por extorsión en 2025. La defensa de Bermúdez ha calificado las acusaciones como “persecución política”, pero Gertz Manero insistió en que el proceso se sustenta en pruebas irrefutables, incluyendo testimonios de víctimas y análisis financieros. Se espera que la ejecución de la orden federal ocurra antes de fin de mes, mientras la FGR continúa indagando a posibles cómplices en la cadena de mando tabasqueña. Este suceso refuerza la ofensiva contra la impunidad en el sur de México, alineada con la meta de reducir la violencia organizada en un 50 % para 2030.

