Asesinan a tiros a Juan Carlos Mezhua, líder indígena y exalcalde en Veracruz: un golpe a la política local en plena visita presidencial
Periodistas Unidos. Veracruz, México. 23 de noviembre de 2025.- En un atentado que ha sacudido a la sierra centro de Veracruz, el líder indígena y exalcalde de Zongolica, Juan Carlos Mezhua Campos, fue ejecutado a balazos esta mañana en la comunidad de Piedras Blancas, a escasos 50 metros de un cuartel de la Guardia Nacional. El crimen, perpetrado por hombres armados a bordo de dos camionetas, ocurrió alrededor de las 07:00 horas locales, apenas horas antes de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum al puerto de Veracruz para conmemorar los 200 años de la independencia de la mar en México.
Mezhua, de 45 años y reconocido por su trayectoria como político de izquierda, empresario y ganadero, era una figura clave en la región montañosa de Zongolica, donde el náhuatl es la lengua predominante y las comunidades indígenas enfrentan desafíos crónicos de marginación. Ingeniero en Control de Calidad egresado de la Universidad Veracruzana, Mezhua impulsó durante su gestión como alcalde (2018-2021) por el extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD) iniciativas altruistas en favor de pueblos originarios y rurales. También fungió como diputado local y federal, y recientemente dirigía el Movimiento Independiente de Zongolica (MIZ), con el que buscaba registrar un nuevo partido estatal: la Cruzada Ciudadana Alterna. En sus redes sociales, días antes del ataque, había expresado entusiasmo por este proyecto, invitando a la ciudadanía a unirse a asambleas para fomentar el desarrollo de Veracruz.
De acuerdo con informes preliminares de la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGEV), Mezhua fue citado a la entrada de una calera de su propiedad bajo el pretexto de un negocio relacionado con una trituradora de piedras. Al llegar solo al sitio, fue emboscado y acribillado por los agresores, quienes huyeron sin dejar rastro inmediato. La FGEV abrió de inmediato una carpeta de investigación, a cargo de la Fiscalía Especializada en Asuntos Indígenasinseguridad. y de Derechos Humanos, con el fin de esclarecer el móvil del homicidio, que podría vincularse a disputas políticas o actividades empresariales en una zona plagada de
El equipo de trabajo de Mezhua confirmó el deceso en sus redes sociales, donde publicaron un mensaje cargado de indignación: «Con profunda tristeza informamos que han asesinado a nuestro líder Juan Carlos Mezhua. Exigimos justicia y repudiamos las estrategias de seguridad del gobierno estatal y federal, que han fallado en proteger a quienes luchan por el pueblo». Sus allegados lo describieron como un hombre «íntegro y de mucho oficio político», con un arraigo profundo en la comunidad indígena, donde promovía el empoderamiento local y el diálogo intercultural.
Este asesinato se inscribe en un patrón alarmante de violencia política en Veracruz, un estado que acumula decenas de ataques contra figuras públicas en los últimos años. Solo el pasado 18 de noviembre, Pedro González Rodríguez, conocido como «El Pillica» y excandidato a la alcaldía de San Andrés Tuxtla, fue ejecutado en su domicilio en Villa Comoapan, un crimen que vecinos atribuyeron a la creciente influencia de grupos delictivos en la región. Más atrás en el tiempo, en diciembre de 2024, el diputado federal indígena Benito Aguas Atlahua (PVEM) fue asesinado en Tepenacaxtla, también en Zongolica, durante una visita de campaña, lo que llevó a solicitudes urgentes de protección al INE. Y en 2020, Domingo Panzo, otro líder indígena de la misma sierra, cayó víctima de un ataque similar, elevando la cuenta de políticos ultimados en el gobierno estatal a al menos cinco en esa administración.
La ola de violencia ha generado condenas transversales. El PAN exigió una investigación «profunda y expedita» a la FGEV y al gobernador Rocío Nahle, argumentando que estos crímenes empañan el proceso político y amenazan la democracia local. Organizaciones indígenas y defensores de derechos humanos, como el Observatorio en Línea, han alertado sobre el riesgo para líderes comunitarios en zonas serranas, donde la presencia del crimen organizado se entremezcla con disputas por recursos naturales y control territorial.
Hasta el cierre de esta edición, no se reportan detenciones, y la visita de Sheinbaum prosiguió sin menciones directas al suceso en su agenda oficial. Sin embargo, el homicidio de Mezhua no solo priva a Zongolica de un defensor incansable, sino que reaviva el debate nacional sobre la vulnerabilidad de la clase política en México, donde la inseguridad se ha cobrado más de 40 vidas de candidatos y funcionarios en el último lustro. La FGEV prometió avances pronto, pero la sierra veracruzana espera respuestas que trasciendan las palabras.