Periodistas Unidos. Ciudad de México. 07 de julio de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró de manera pública la decisión de la corporación automotriz multinacional Toyota de transferir de forma escalonada una parte considerable de la producción de su camioneta Tacoma desde Baja California, México, hacia sus instalaciones ubicadas en San Antonio, Texas. A través de un pronunciamiento emitido en su plataforma digital Truth Social, el mandatario estadounidense vinculó de manera directa este movimiento corporativo con la implementación de su actual política de aranceles comerciales.
El anuncio formal por parte de la empresa de origen japonés contempla una inversión de 3,600 millones de dólares destinada a la ampliación de su planta en territorio texano. Según los lineamientos corporativos expuestos por los directivos de Toyota Norteamérica, la transferencia logística de las líneas de producción de la Tacoma se ejecutará de manera paulatina durante un periodo estimado de cuatro años, proyectando que la nueva infraestructura comience operaciones plenas hacia el año 2030, fecha en la que el complejo duplicará su capacidad manufacturera actual.
Por su parte, el presidente y director ejecutivo de Toyota Norteamérica, Ted Ogawa, argumentó que la expansión responde a una estrategia de fortalecimiento para su cadena de suministro regional y a la confianza operativa en la mano de obra estadounidense. No obstante, la compañía automotriz matizó el impacto del traslado al reiterar la vigencia de sus compromisos comerciales y de ensamble tanto en México como en Canadá, manifestando a su vez el respaldo institucional del sector privado para lograr una pronta y ordenada renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para preservar la competitividad del mercado automotor.

