Citi rechaza oferta de Grupo México por Banamex y apuesta por desinversión con Chico Pardo y OPI
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 09 de octubre de 2025.– En un movimiento que frena las ambiciones del magnate Germán Larrea, Citigroup (Citi) anunció este jueves el rechazo formal a la oferta vinculante de Grupo México para adquirir hasta el 100% de las acciones de Grupo Financiero Banamex, el cuarto banco más grande de México por activos totales, valorados en más de 2 billones de pesos. Tras una evaluación exhaustiva que incluyó aspectos financieros y la certeza de cierre de la operación, Citi opta por su plan original: la venta del 25% al empresario Fernando Chico Pardo y una Oferta Pública Inicial (OPI) para el 75% restante, con el fin de maximizar el valor para sus accionistas y completar la desinversión de manera responsable.
El rechazo, comunicado en un breve boletín oficial, llega apenas una semana después de que Grupo México, conglomerado minero-transportista con presencia en América Latina, presentara su propuesta el 3 de octubre ante la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). La oferta de Larrea, segundo hombre más rico de México con una fortuna estimada en 30 mil millones de dólares, buscaba «términos más atractivos» para Citi, incluyendo la compra total de Banamex para convertirlo en un grupo «mayoritariamente mexicano». En una variante, proponía adquirir el 75% restante, dejando intacta la participación del 25% de Chico Pardo, con respeto a derechos minoritarios habituales en el mercado. Grupo México enfatizó que la transacción no elevaría su deuda —que ronda los 100 mil millones de pesos— y contaba con inversionistas aliados, otorgando a Citi un plazo de 10 días para responder, el cual no se agotó ante la decisión inmediata del banco estadounidense.
«Después de evaluar cuidadosamente la propuesta, incluyendo sin limitación consideraciones financieras y de certeza de la operación, hemos comunicado a Grupo México que Citi rechaza su oferta. Creemos firmemente que la operación anunciada el 24 de septiembre de 2025 y la OPI planificada nos permitirán completar la desinversión de Banamex de una manera responsable y maximizar el valor para nuestros accionistas», señaló el comunicado de Citi, que inicialmente había negado recibir una propuesta formal el 4 de octubre, pero prometió revisarla si se presentaba. Analistas de Morgan Stanley, que habían calificado la oferta de Larrea como «poco atractiva» por la falta de sinergias entre minería y banca, así como por los riesgos regulatorios en México —donde la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Secretaría de Hacienda deben aprobar cualquier cambio—, celebraron la decisión como un paso hacia la estabilidad.
El plan de Citi, anunciado hace dos semanas, contempla la adquisición del 25% de Banamex por una compañía familiar de Chico Pardo —exdirector de Credicorp y con experiencia en finanzas mexicanas— por 2.300 millones de dólares (alrededor de 42 mil millones de pesos), una transacción sujeta a autorizaciones regulatorias y prevista para cerrarse en la segunda mitad de 2026. Chico Pardo asumiría la presidencia del Consejo de Administración, con Manuel Romo como director general, y ha reiterado que su inversión es «de muy largo plazo» sin intenciones de expandirla. La OPI para el resto de las acciones, que podría debutar en la BMV o en Nueva York, se estima en un valor total de hasta 10 mil millones de dólares, atrayendo a inversionistas institucionales globales y consolidando a Banamex como entidad independiente tras dos años de proceso de separación de Citi, iniciado en 2023 para enfocarse en banca global de inversión.
La reacción en los mercados fue inmediata: las acciones de Grupo México, que habían caído más del 15% la semana pasada por la incertidumbre, repuntaron un 4,32% este jueves, cerrando en 147,46 pesos por unidad en la BMV, acumulando tres sesiones positivas. En contraste, los títulos de Citi subieron un 1,2% en Wall Street, reflejando confianza en su estrategia. La presidenta Claudia Sheinbaum, en su conferencia matutina, evitó pronunciarse directamente pero elogió la «soberanía financiera» de México, recordando que Banamex —fundado en 1884 y absorbido por Citi en 2001— representa un ícono nacional con 18 millones de clientes y una red de 1.800 sucursales. Expertos del sector, como los de la Asociación de Bancos de México (ABM), advierten que el rechazo podría abrir la puerta a otras ofertas, pero destacan riesgos como la fragmentación interna de Citi durante la escisión, que ha costado 1.200 millones de dólares en gastos operativos.
Este episodio subraya las tensiones en el sector bancario mexicano, donde Banamex compite con gigantes como BBVA y Santander, y donde la concentración de poder en manos de conglomerados como Grupo México —dueño de Southern Copper y Ferromex— genera escrutinio antimonopolio. Mientras Larrea, criticado por conflictos ambientales en sus minas, pierde esta batalla por diversificar hacia finanzas, Chico Pardo emerge como puente entre tradición mexicana y capital global. Con la CNBV ya recibiendo documentación para aprobar la operación con Chico Pardo, el futuro de Banamex apunta a una era de mayor nacionalización, pero con el ojo puesto en la volatilidad electoral de 2026 y la estabilidad macroeconómica. Citi, por su parte, acelera el divorcio para reinvertir en sus fortalezas, dejando a México con un banco listo para relanzarse en la bolsa.