CNI y EZLN denuncian ataque armado en Ayahualtempa: Tres policías comunitarios asesinados por Los Ardillos en Guerrero

Por Alejandro Meléndez

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 03 de noviembre de 2025.- Con profundo dolor y rabia, el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) emitieron un comunicado conjunto este domingo, denunciando el violento ataque perpetrado el 31 de octubre contra integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias – Policía Comunitaria – Pueblos Fundadores (CRAC-PC-PF) y el Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) en la comunidad de Ayahualtempa, Guerrero. El asalto, atribuido al grupo criminal Los Ardillos, se prolongó por más de 10 horas y dejó un saldo de tres policías comunitarios asesinados y siete heridos de gravedad, en un contexto de ofensiva sistemática contra la autonomía indígena.

El incidente ocurrió alrededor de las 10:00 horas, cuando autoridades de Amatitlán y los Pueblos Fundadores se dirigían a una asamblea comunitaria solicitada con antelación para coordinar acciones entre Ayahualtempa, Amatitlán y los Pueblos FundadoresJesús Plácido Galindo, integrante de la Comisión de Coordinación y Seguimiento del CIPOG-EZ y protegido por el Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas; su camioneta recibió múltiples impactos de bala, pero resultó ileso.. Al llegar, fueron recibidos con armas de alto poder por sicarios infiltrados en la zona, quienes operan con impunidad cometiendo extorsiones, secuestros, amenazas y homicidios. Entre los agredidos estuvo el compañero

Tras el enfrentamiento, las comunidades del CIPOG-EZ —conformadas principalmente por nahuas, me’phaa, na savi, ñomndaa y mestizos de la Montaña Baja de Guerrero— recuperaron el control de Ayahualtempa y Amatitlán, expulsando a los agresores y deteniendo a 17 presuntos integrantes de Los Ardillos, incluyendo a tres líderes como Evaristo Bolaños de Jesús (“El Mariguano” o “El Maizero”) y Luis Morales Rojas, autodenominado líder de la policía comunitaria local. El operativo contó con apoyo de la Policía Estatal, Guardia Nacional y Ejército Mexicano, coordinado por el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros.

El CNI y el EZLN acusan a Los Ardillos de actuar con complicidad de autoridades estatales y federales, en una estrategia de guerra que incluye represión, militarización y criminalización para despojar a las comunidades indígenas de su territorio. En la última década, el CIPOG-EZ ha perdido 66 integrantes asesinados y 23 desaparecidos, dejando viudas, huérfanos y desplazados en una región azotada por la miseria, explotación y violencia capitalista. Señalan nexos directos de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda con líderes criminales, y responsabilizan a todos los niveles de gobierno —municipales, estatal y federal— por omisión e impunidad, afirmando que “gobiernos, grupos criminales y empresas capitalistas son la misma cosa”.

“Las balas que asesinan a nuestros compañeros no podrán destruir su ejemplo ni apagar la dignidad de los pueblos que defienden la vida”, reza el comunicado, que califica al Estado mexicano —bajo el “ropaje criminal y mentiroso de la Cuarta Transformación”— de continuar una guerra contra la autonomía indígena para imponer miedo y despojo. Exigen castigo a los responsables materiales e intelectuales de este y ataques previos, así como atención a los heridos, viudas y huérfanos.

El pronunciamiento, dirigido a pueblos de México y el mundo, organismos de derechos humanos, Redes de Resistencia y Rebeldía, la Sexta Nacional e Internacional, firmantes de “Una Declaración por la Vida” y medios libres, convoca a la solidaridad indígena: “Llamamos a las comunidades, colectivos, organizaciones y personas de buen corazón a mantenerse atentas y solidarias ante la alarmante situación de violencia contra nuestros hermanos y hermanas del CIPOG-EZ”. Enfatiza que “nuestra raíz es profunda, y nuestros muertos nos enseñaron a no tener miedo”.

Este ataque se suma a un año de violencia en José Joaquín de Herrera, epicentro de balaceras, desapariciones y reclutamiento de niños armados, con 1,637 homicidios en Guerrero en 2024 y presencia de cárteles como Los Ardillos, dedicados al narcotráfico y cultivo de amapola.

La denuncia resuena en un contexto nacional de agresiones a defensores indígenas, reafirmando el llamado del CNI y el EZLN por la “reconstitución integral de nuestros pueblos” y un “México nunca más sin nosotros”.

Aquí el comunicado completo: https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2025/11/03/comunicado-conjunto-del-congreso-nacional-indigena-y-el-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-con-relacion-al-violento-ataque-en-contra-de-los-companeros-del-consejo-indigena-y-popular-de-guerrero/