Consorcio de Carlos Slim y FCC se adjudica megacontrato para impulsar Tren del Norte en México
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 18 de septiembre de 2025.- En un paso clave para la modernización de la infraestructura ferroviaria en el noreste del país, el consorcio formado por la subsidiaria de Grupo Carso, Operadora CICSA, y la constructora española FCC se ha adjudicado un contrato por 31,844 millones de pesos para el diseño y construcción de 111 kilómetros del Tren de Pasajeros Saltillo-Nuevo Laredo. Esta obra, que forma parte de un ambicioso proyecto de 396 kilómetros totales, busca conectar polos industriales clave con la frontera norte, impulsando la movilidad y el comercio regional.
La adjudicación fue anunciada el 15 de septiembre por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF), tras una licitación pública internacional en la que el consorcio presentó la mejor propuesta técnico-económica entre seis participantes. El tramo asignado corresponde a los segmentos 13 y 14, que abarcan desde Saltillo, en Coahuila, hasta Santa Catarina, en Nuevo León, integrando la nueva vía de pasajeros con la infraestructura existente de carga. Las autoridades federales suministrarán los rieles, mientras que las empresas deberán proveer el resto de materiales y equipos, priorizando al menos el 30% de mano de obra local y acero nacional.
El contrato, equivalente a unos 1,473 millones de euros, establece un inicio de obras para el 30 de septiembre de 2025 y un plazo de ejecución de 960 días naturales, es decir, poco más de 32 meses. Dentro de este periodo, el consorcio desarrollará el proyecto ejecutivo y resolverá la integración técnica de la línea. La participación será equitativa: 50% para CICSA y 50% para FCC. Para arrancar, las empresas deben presentar una garantía de anticipo equivalente al 20% de la asignación fiscal de 2025, por más de 3,000 millones de pesos, antes del 22 de septiembre.
Este megaproyecto, con una inversión total estimada en más de 6,000 millones de euros, forma parte del Sistema de Transporte Ferroviario del Noreste y promete velocidades de hasta 200 kilómetros por hora, beneficiando a unos 7 millones de pasajeros anuales. Conecta Saltillo con Monterrey y Nuevo Laredo, fortaleciendo la competitividad industrial en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, y facilitando el intercambio comercial con Estados Unidos. Autoridades locales, como el gobernador de Nuevo León, Samuel García, ya han iniciado trabajos preliminares en tramos adyacentes, destacando el impacto en la conectividad regional.
La victoria del consorcio no es casualidad: surge de una alianza estratégica firmada en 2015 entre Grupo Carso, controlado por el magnate Carlos Slim –quien también es accionista mayoritario de FCC–, y la empresa española, enfocada en desarrollar proyectos de infraestructura en América al 50%. Esta no es la primera colaboración exitosa; previamente, ambas construyeron tramos del Tren Maya, consolidando su experiencia en obras ferroviarias de gran envergadura. Competidores como consorcios liderados por Comsa, OHLA, Azvi, ICA y OHL quedaron atrás, algunos por propuestas superiores a 40,000 millones de pesos o por descalificaciones técnicas.
El anuncio ha sido bien recibido en el sector, aunque resalta la influencia de Slim en proyectos gubernamentales. Analistas señalan que esta adjudicación refuerza la posición de Grupo Carso en la cartera federal de infraestructura, similar a su rol en el Tren Maya. Mientras tanto, FCC ve en México una oportunidad clave para expandir su portafolio en América Latina, donde ha ejecutado obras emblemáticas de ingeniería civil.
Con el arranque inminente, el Tren del Norte se perfila como un motor de desarrollo para el Bajío y la frontera, alineado con los planes de la presidenta Claudia Sheinbaum para revitalizar el transporte público y logístico en México.