Denuncia la organización MAIZ discriminación médica e intervención ministerial contra madre indígena triqui en la Ciudad de México

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 03 de octubre de 2026.- La Asociación Civil Movimiento de Artesanos Indígenas Zapatistas (MAIZ, A.C.), conformada por integrantes del pueblo originario triqui de Oaxaca, denunció este sábado 3 de octubre de 2026 la negativa de atención médica posparto y la retención institucional ejercida contra la defensora Laura Ramírez Ramírez y su hija recién nacida. A través de un pronunciamiento público difundido en la Ciudad de México, el colectivo responsabilizó al personal del Hospital Pediátrico Peralvillo y a las autoridades ministeriales por las violaciones a los derechos humanos e integridad física de la familia.

De acuerdo con el testimonio de la organización, el pasado 24 de septiembre Laura Ramírez entró en trabajo de parto involuntario e imprevisto en su domicilio junto a su esposo, Santiago López Gabino, práctica alineada con los usos y costumbres comunitarios. Tras el alumbramiento, los padres acudieron a múltiples recintos de salud pública para solicitar la valoración médica general, la aplicación de la prueba de tamiz neonatal y la expedición de la hoja de certificado de nacimiento, encontrando una negativa sistemática de atención.

La situación escaló tras la intervención del Hospital Pediátrico Peralvillo, cuyo personal administrativo notificó al Ministerio Público (MP), instancia que inició un procedimiento legal contra la familia. A pesar del acompañamiento jurídico brindado por la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI) y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), la representación social ha rechazado la reunificación y el retorno de la madre con la recién nacida a su hogar.

La dirigencia de MAIZ acusó que este acto constituye una conducta de discriminación institucional y violencia obstétrica contra la comunidad triqui radicada en la capital. El colectivo enfatizó que la falta de protocolos con enfoque intercultural en el sistema hospitalario vulnera la protección a la maternidad y pone en riesgo la salud de la menor al privarla de los cuidados maternos directos.

En respuesta a la falta de soluciones por parte de los órganos de procuración de justicia, la organización indígena anunció el inicio de jornadas de protesta que comenzaron este sábado con una concentración frente a las instalaciones del Hospital Pediátrico Peralvillo. Las movilizaciones se extenderán el lunes 5 de octubre mediante mítines frente a las sedes institucionales involucradas en el caso.

Organizaciones de derechos humanos y colectivos de pueblos originarios respaldaron la exigencia de emitir sin dilaciones la documentación de identidad de la recién nacida y cesar la criminalización del parto humanizado comunitarios. Las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México no han emitido una postura oficial respecto a las demandas de la agrupación.