Icono del sitio Periodistas Unidos

Deportación ilegal de mexicano a Sudán del Sur revela abandono del gobierno

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 16 de julio de 2025.- Una deportación absurda, una nación ausente. La del mexicano Jesús Muñoz Gutiérrez es una deportación ilegal. Fue arrojado sin aviso ni defensa legal a Sudán del Sur, un país que nunca pisó antes, cuya lengua no habla y donde su vida no vale un papel mojado. Estados Unidos lo expulsó, no por error, sino por capricho, como quien lanza una pieza rota fuera del tablero. Y México, su país, calló. No movió un dedo. Nadie salió a buscarlo. Nadie exigió respuestas. En esa ausencia, se hunde no sólo un ciudadano, sino el principio mismo de protección consular. Lo arrojaron lejos, como si no perteneciera a ningún lado. Ahora la pregunta no es si esto volverá a pasar. La pregunta es: ¿quién será el próximo?


No tiene sentido la deportación ilegal contra el mexicano Jesús Muñoz

Estados Unidos deportó a Jesús Muñoz Gutiérrez a un país africano sin ningún vínculo legal, cultural ni territorial con su identidad. La acción viola el derecho internacional y abre un peligroso precedente en la política migratoria global. El académico Fernando Neira Orjuela, investigador del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señala que este tipo de expulsiones se apoya en interpretaciones autoritarias de leyes como la de enemigos extranjeros, permitiendo deportaciones extrajudiciales con fines políticos o intimidatorios.

“Estamos ante una situación extremadamente delicada que vulnera no sólo la Constitución de Estados Unidos, sino acuerdos bilaterales y multilaterales sobre migración y derechos humanos”, dice en la entrevista con AMEXI.

Cómplice silencio del gobierno de México

El gobierno mexicano ha guardado silencio cómplice. No hubo nota diplomática, ni protesta formal, ni siquiera una declaración clara de respaldo al connacional. “Independientemente de su situación legal o antecedentes penales, se trata de un ciudadano mexicano que debió recibir protección diplomática inmediata”, insiste Neira.

La omisión muestra falta de voluntad política y una preocupante permisividad ante atropellos de esta magnitud. Si esto se normaliza, advirtió, cualquier mexicano podría ser enviado a cualquier país, sin garantías, sin defensa, sin protección.

depósito de deportados a cambio de beneficios políticos o económicos. Es una práctica que Estados Unidos ya aplicó con países de Centroamérica y ahora extiende hacia África.Sudán del Sur, uno de los países más frágiles y violentos del planeta, aceptó convertirse en un 


Exigencia a la SRE y organismos internacionales

Neira Orjuela insta a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a emitir una protesta diplomática formal y activar mecanismos de protección internacional. También llamó a la actuación inmediata de la representación diplomática concurrente para Sudán del Sur, que debe brindar a Jesús Muñoz atención legal, médica y consular.

El caso amerita intervención de instancias como la OIM y ACNUR, ante la gravedad del precedente. La repatriación debe ser inmediata, advierte, y el gobierno mexicano debe garantizar que un caso así no se repita nunca más.

Deportación ilegal del mexicano Jesús Muñoz, advertencia para Latinoamérica

“El retorno forzado de migrantes a países que no son los suyos no solo es ilegal: es una forma de violencia de Estado”, concluye Neira.

La comunidad internacional, puntualiza, no está preparada para responder a estas nuevas formas de agresión diplomática, y Latinoamérica está pagando el precio de su debilidad institucional. Si México no reacciona, otros países seguirán el ejemplo: usarán a la región como vertedero humano para los descartados del Norte global.

Salir de la versión móvil