Devastación por lluvias en México alcanza 80 víctimas mortales
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 24 de octubre de 2025.- Las intensas precipitaciones que azotaron el centro y oriente del país durante la primera quincena de octubre han cobrado un saldo trágico: el Gobierno federal reportó este viernes que el número de fallecidos por inundaciones y deslaves asciende a 80 personas, con 18 individuos aún desaparecidos en medio de labores de rescate y reconstrucción. La cifra, que se ha incrementado de manera constante desde las 64 víctimas confirmadas hace diez días, refleja la magnitud de la catástrofe en estados como Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí.
Veracruz lidera el conteo de pérdidas humanas con 35 muertos, la mayoría en el municipio de Poza Rica, donde el desbordamiento del río Cazones dejó barrios enteros bajo el agua y arrastró vehículos y viviendas. Le siguen Hidalgo y Puebla, con 22 fallecidos cada uno, muchos de ellos por derrumbes en zonas montañosas saturadas. En Querétaro se reporta una muerte, mientras que en San Luis Potosí las afectaciones se centran en la Huasteca, con inundaciones que han aislado comunidades enteras. «Estas lluvias superaron todas las previsiones; cayeron más de 1.800 milímetros en solo cuatro días, equivalente a la mitad del promedio anual en esas regiones», explicó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina del 16 de octubre.
El fenómeno meteorológico, impulsado por una perturbación tropical y el huracán Priscila, que se degradó a tormenta pero dejó una estela de humedad extrema, provocó el desborde de ríos como el Pantepec y el Cazones, además de deslizamientos en suelos ya empapados por precipitaciones previas. Según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las anomalías en los mapas de riesgo ya advertían de inundaciones severas en estas zonas, pero la intensidad desbordó las capacidades de alerta temprana. Hasta el momento, se han dañado casi 39.000 hogares en diferentes grados, y más de 85.000 viviendas han sido censadas para entregar apoyos. Además, 982 kilómetros de carreteras federales permanecen afectados, y al menos 86 localidades siguen incomunicadas, lo que complica el acceso a víveres y servicios médicos.
En respuesta, el Gobierno federal ha desplegado a más de 5.000 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Marina y la Guardia Nacional, quienes han realizado cerca de 900 evacuaciones y distribuido kits de limpieza para retirar el lodo de las viviendas. Sheinbaum, quien visitó las zonas más golpeadas el 12 de octubre, enfatizó la prioridad en la atención humanitaria: «No alcanzan las manos de las familias para limpiar; por eso reforzamos el apoyo con maquinaria y recursos». La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, alertó sobre riesgos sanitarios, instando a la población a vacunarse contra el tétanos ante el contacto con el lodo contaminado.
Expertos climáticos vinculan esta tragedia a los efectos del cambio climático, que intensifica fenómenos extremos en la región. Mientras las labores de búsqueda continúan en municipios como Tianguistengo (Hidalgo) y Honey (Puebla), donde se reportan los últimos desaparecidos, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigilancia sobre nuevas tormentas. La reconstrucción, que incluye la reparación de casi 1.000 kilómetros de vías dañadas, podría extenderse por meses, dejando a miles de familias en la incertidumbre.
Con este balance, México enfrenta uno de los desastres hidrometeorológicos más letales de los últimos años, superando incluso el impacto del huracán Otis en 2023, que dejó 68 muertos. Autoridades llaman a la solidaridad nacional para apoyar a los damnificados, recordando que «la atención es nuestra obligación», como reiteró Sheinbaum.