Dueño de Miss Universo niega fraude en elección de Fátima Bosch y anuncia acciones legales contra medios por «difamación»
Periodistas Unidos. Bangkok, Tailandia. 24 de noviembre de 2025.- Raúl Rocha Cantú, presidente y copropietario de la Miss Universe Organization (MUO), rompió el silencio este lunes respecto a las crecientes acusaciones de fraude en la coronación de la mexicana Fátima Bosch Fernández como Miss Universo 2025, negando categóricamente cualquier irregularidad en el proceso y anunciando que tomará acciones legales contra medios de comunicación que hayan difundido información que considere «difamatoria» o manipuladora. En un comunicado publicado en su cuenta de Instagram, Rocha calificó las denuncias como un intento «oportunista e individualista» de generar polémica política, aprovechándose del éxito global del certamen para obtener beneficios personales.
El escándalo estalló apenas horas después de la victoria de Bosch el pasado viernes en el Impact Arena de Bangkok, cuando el empresario libanés Omar Harfouch, exjurado del concurso, renunció públicamente alegando un «fraude» orquestado por Rocha. Harfouch, quien grabó una entrevista horas antes de la final que planea emitir en 2026, acusó la existencia de un «jurado no oficial» que preseleccionó finalistas y presiones directas del presidente de MUO para favorecer a la representante mexicana, motivadas supuestamente por «negocios» con su padre, Bernardo Bosch Hernández, subdirector de Seguridad y Salud en Pemex. El libanés, conocido por su rol en la industria musical y como excolaborador de artistas como Madonna, ha calificado a Bosch como una «Miss Universo de mentira» y anunció demandas contra la organización por abuso de poder, corrupción y engaño.
Rocha, en su respuesta, desmintió rotundamente estas afirmaciones, asegurando que el proceso de votación fue «transparente» y supervisado por protocolos estrictos, sin jurados paralelos ni alteraciones. «No se formó ningún jurado no oficial, ni se manipuló el procedimiento de calificación», enfatizó la MUO en un comunicado paralelo, defendiendo la integridad del certamen. Respecto al nexo con Pemex, el empresario aclaró que conoció a la familia Bosch en septiembre de 2025, meses después de que su empresa, Soluciones Gasíferas del Sur, adjudicara un contrato por 745.6 millones de pesos (alrededor de 40 millones de dólares) con la petrolera estatal en febrero de 2023, cuando Hernández era coordinador ejecutivo en Exploración y Producción. «Es completamente falso e imposible que exista una relación entre esa adjudicación y el triunfo de la concursante», argumentó Rocha, destacando que el contrato, ganado mediante licitación pública y debida diligencia, expiró en enero de 2024, antes de su adquisición de MUO ese mismo año.
La petrolera Pemex respaldó esta versión el domingo, reiterando en un boletín que no tiene «injerencia» con los directivos del certamen y que su felicitación a Bosch en redes sociales fue un gesto de «entusiasmo popular» por el orgullo nacional, no un conflicto de interés. Sin embargo, el caso ha avivado críticas sobre nepotismo y opacidad en contratos públicos, con organizaciones como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) exigiendo auditorías independientes a las adjudicaciones de Pemex, que arrastra deudas superiores a los 100 mil millones de dólares.
Bosch, de 24 años y originaria de Tabasco, ha mantenido un perfil bajo desde su coronación, enfocándose en su rol como embajadora global pese a las sombras. Este episodio no es el primero para Miss Universo: en 2022, la organización enfrentó demandas por discriminación y en 2024 por presuntas manipulaciones en preliminares. Analistas del entretenimiento advierten que las acciones legales podrían escalar el escándalo, atrayendo escrutinio internacional a un certamen que genera cientos de millones en ingresos publicitarios. Mientras Rocha defiende su corona, la pregunta persiste: ¿brilla por mérito o por influencias? La MUO no ha detallado plazos para las demandas, pero el mundo de la belleza ya anticipa un 2026 turbulento.