Exigen incluir el saneamiento del río Tijuana en la revisión del T-MEC ante emergencia ambiental transfronteriza

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 06 de octubre de 2026.- Millones de litros de aguas residuales y toneladas de desechos sólidos arrastrados por el río Tijuana hacia el océano Pacífico han consolidado una crisis ambiental transfronteriza entre México y Estados Unidos. Ante el riesgo inminente de lluvias intensas provocadas por el fenómeno meteorológico El Niño, organizaciones ecologistas de ambos países han incrementado la presión diplomática para que las tareas de saneamiento e infraestructura hidráulica sean integradas con carácter exigible durante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

La directora de Comunicación y Políticas Públicas de la asociación Costa Salvaje, Fay Crevoshay, advirtió este martes 6 de octubre desde Tijuana, Baja California, que la falta de contención en la cuenca alta generará un impacto severo sobre las costas binacionales una vez iniciado el periodo de precipitaciones. La activista señaló que la atención del problema requiere un plan integral por etapas que involucre a los tres órdenes de gobierno, la iniciativa privada y organizaciones civiles de la franja fronteriza.

La presión social escaló formalmente a instancias internacionales luego de que la organización San Diego Coastkeeper presentara una Petición sobre Aplicación de la Legislación Ambiental ante la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) del T-MEC. A la causa se adhirieron agrupaciones como Pronatura Noroeste, Wildcoast y Sierra Club, exigiendo que las autoridades comerciales de Washington y la Ciudad de México establezcan compromisos financieros y técnicos vinculantes para frenar las descargas no tratadas al océano.

Por su parte, la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) informó que mantiene operativos de desazolve preventivo en el cauce canalizado. La titular del organismo, Mónica Vega Aguirre, precisó que se han retirado más de cuatro mil metros cúbicos de lodo y sedimentos, mientras la gobernadora del estado, Marina del Pilar Ávila Olmeda, gestiona recursos adicionales ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para reforzar la capacidad de bombeo e infraestructura de tratamiento.

Pese a los esfuerzos de desazolve local, las comunidades costeras de Tijuana y del sur de San Diego continúan expuestas a contingencias sanitarias por el vertimiento continuo de contaminantes. Los grupos ambientales insistieron en que solo una estrategia con presupuesto binacional dentro del marco normativo del T-MEC logrará revertir el deterioro del ecosistema marino en el Pacífico.