Periodistas Unidos. Ciudad de México. 29 de abril de 2026.- Un exhaustivo informe titulado “La deuda ambiental de Pemex”, presentado por la doctora Diana Papoulias en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, reveló que remediar los impactos ecológicos acumulados por la petrolera requeriría una inversión de 532 mil millones de dólares. De esta cifra, 350 mil millones se destinarían al desmantelamiento de infraestructura y remediación de pasivos, mientras que 192 mil millones serían necesarios para compensar la afectación climática por gases contaminantes. La especialista advirtió que la magnitud de los daños supera los beneficios económicos de la industria, señalando que la sociedad parece haberse «acostumbrado» a convivir con niveles críticos de degradación ambiental.
El documento destaca que la contaminación masiva en México es consecuencia de una explotación a escala industrial combinada con una supervisión ambiental laxa. Actualmente, existen más de 29 mil pozos petroleros en 22 estados del país, de los cuales solo el 25% está activo, dejando miles de instalaciones en abandono. Además, se reportan graves contradicciones en los datos oficiales: mientras Pemex reconoce 40 presas de residuos pendientes de remediar, la Semarnat registra 166, lo que evidencia una profunda opacidad y falta de consistencia en el acceso a la información pública sobre derrames y fugas.
La crisis no solo es estadística, sino que impacta directamente en la salud y economía de las comunidades. Nancy Lizett Ochoa, lideresa de pescadores en Veracruz, denunció que los derrames frecuentes —como el registrado en el Golfo de México en febrero de 2026— destruyen el patrimonio de familias que pierden sus artes de pesca sin recibir compensación alguna. El informe subraya que la presencia de metales pesados y compuestos radiactivos en peces y sedimentos pone en riesgo la biodiversidad y la salud humana, afectando especialmente a las poblaciones costeras de Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Campeche.
Ante este panorama, organizaciones como LINGO y Engenera han hecho un llamado urgente para modificar las reglas del Fondo Mexicano del Petróleo. La propuesta busca que los ingresos por la venta de hidrocarburos se canalicen directamente a la remediación de los más de 300 sitios contaminados que siguen sin atención en todo el país. La doctora Papoulias enfatizó que la remediación no puede seguir abordándose punto por punto, sino de forma integral con un enfoque de paisaje, fortaleciendo la normatividad para mitigar los daños de una industria que ha desplegado más de 68 mil kilómetros de ductos sobre el territorio nacional.

