Israel lanza ataques aéreos contra Irán: motivos y contexto de la escalada bélica

Por Ángeles Ortiz

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 13 de junio de 2025.- En la madrugada de hoy, Israel llevó a cabo una serie de ataques aéreos sin precedentes contra instalaciones nucleares y militares en Irán, desencadenando una escalada en el conflicto entre ambos países que ha elevado las tensiones en Oriente Medio. La operación, bautizada como «León Naciente», tiene como objetivo principal neutralizar el programa nuclear iraní, considerado por Israel como una amenaza existencial. A continuación, se explican las razones detrás de esta ofensiva y el contexto que la rodea.

Razones principales del bombardeo

Prevención de un Irán nuclear: Israel ha sostenido durante décadas que un Irán con capacidad nuclear representa un peligro directo para su seguridad nacional. Según estimaciones de inteligencia israelí, Irán ha avanzado significativamente en su programa nuclear, enriqueciendo uranio al 60% de pureza, un nivel cercano al necesario para fabricar armas nucleares. El Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, con sede en EE.UU., señaló en mayo de 2024 que Irán podría producir suficiente uranio apto para una bomba en una semana y hasta siete en un mes. El primer ministro Benjamin Netanyahu ha reiterado que su país no permitirá que Irán obtenga un arma nuclear «de ninguna manera», justificando los ataques como una medida preventiva para desmantelar instalaciones clave, como la de Natanz.

Debilidad estratégica de Irán: Los ataques se producen en un momento en que Irán enfrenta una posición militar debilitada. En los últimos años, Israel ha llevado a cabo operaciones que han mermado las capacidades de los aliados de Irán, como Hezbolá en Líbano y Hamas en Gaza, además de destruir sistemas de defensa aérea y fábricas de misiles iraníes en octubre de 2024. Esta situación ha sido percibida por Israel como una ventana de oportunidad para atacar antes de que Irán reconstruya sus defensas.

Escalada en el conflicto directo: La rivalidad entre Israel e Irán, que históricamente se mantuvo en una «guerra en la sombra» con operaciones encubiertas, ha evolucionado hacia enfrentamientos directos. Desde el ataque de Hamas el 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en Gaza, las tensiones han aumentado. En abril de 2024, Israel bombardeó un edificio consular iraní en Damasco, matando a oficiales de alto rango, lo que llevó a Irán a responder con un ataque de drones y misiles contra Israel. En octubre de 2024, Irán lanzó más de 150 misiles tras los asesinatos de líderes de Hezbolá y Hamas. Los bombardeos actuales son, en parte, una respuesta a estas agresiones y una advertencia contra futuras represalias iraníes.

Falta de progreso diplomático: En los últimos meses, Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha intentado negociar un nuevo acuerdo nuclear con Irán para limitar su capacidad de enriquecimiento de uranio. Sin embargo, estas negociaciones han enfrentado obstáculos, con el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, calificando las demandas de EE.UU. de «excesivas». Israel, escéptico sobre la efectividad de la diplomacia, ha presionado por una acción militar, especialmente tras el reciente informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) que declaró a Irán no conforme con sus obligaciones de no proliferación nuclear, la primera censura de este tipo en dos décadas.

Contexto regional y reacciones

Los ataques, que incluyeron el uso de drones y operaciones de comando coordinadas por el Mossad, han causado la muerte de altos mandos militares iraníes, como el general Hossein Salami, y varios científicos nucleares, además de daños significativos en instalaciones estratégicas. Irán ha prometido una “respuesta severa”, con Jamenei advirtiendo que Israel enfrentará un “destino amargo y doloroso”. En respuesta, Israel ha cerrado su espacio aéreo y movilizado reservistas, anticipando una posible represalia con drones y misiles.

La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación. Estados Unidos, aunque informado previamente, no participó en los ataques y ha instado a Irán a retomar las negociaciones nucleares para evitar una escalada mayor. Países como China y Australia han pedido contención, mientras que la República Checa expresó apoyo a Israel, calificando los ataques como una «reacción razonable» ante la amenaza nuclear iraní.

Implicaciones y futuro incierto

La operación israelí busca retrasar el programa nuclear iraní, pero expertos advierten que, sin el apoyo militar estadounidense, es improbable que Israel destruya por completo sitios fortificados como Fordo, ubicado bajo una montaña. Además, los ataques podrían desatar una guerra regional más amplia, involucrando a potencias aliadas de ambos lados. Los mercados globales ya han sentido el impacto, con un aumento del 14% en los precios del petróleo debido a temores sobre interrupciones en el estrecho de Ormuz.

Mientras Israel continúa sus operaciones, el mundo observa con inquietud si este conflicto derivará en una confrontación directa de mayor escala o si la diplomacia logrará contener la crisis. Por ahora, la región permanece al borde de una escalada que podría tener consecuencias devastadoras.